Grupo Advance, construir un mundo mejor

Grupo Advance, construir un mundo mejor
Gustavo de Freitas, su fundador, pasó de la crisis de 2001 y el club del trueque a liderar una empresa rentable y con un propósito.
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Grupo Advance fue el gran protagonista de la segunda edición de Premios PYME, organizados por Clarín y Banco Galicia, al resultar ganador en la categoría PYME de Alto Impacto Social y/o Ambiental y llevarse también el Premio PYME Oro."Para que una empresa sea exitosa, sus líderes tienen que detectar y trabajar en el talento de cada persona, no en sus debilidades. El trabajo da dignidad y es un lugar de contención"

La compañía diseña y desarrolla exhibidores publicitarios para puntos de venta (POP), es líder en el mercado y, entre otros reconocimientos internacionales, ganó el premio máximo al que puede aspirar una empresa de POP en el mundo. También fue reconocida por la municipalidad de San Martín como la empresa de mayor colaboración en Responsabilidad Social. El año pasado, se transformó en la primera especializada en POP que obtuvo la certificación de Empresa B en Latinoamérica, lo que implica que está orientada hacia un propósito, incluido en el estatuto, y opera bajo altos estándares sociales, ambientales y de transparencia.

Al recibir la estatuilla, Gustavo de Freitas, su fundador y CEO, recordó que la crisis de 2001 lo dejó desempleado y en el club del trueque, "por eso sé bien de qué se trata la inclusión". En 15 años al frente de su propia compañía, lidera un equipo de 140 colaboradores, de los cuales el 80% proviene de contextos vulnerables, dispone de una planta de 15 mil metros cuadrados y estima una facturación para 2018 de entre $150 y $180 millones.

Organizar el caos

Gustavo de Freitas no terminó la escuela secundaria y tuvo una niñez y adolescencia conflictiva. En el colegio vivían retándolo por ser distraído. "Era una persona frustrada", cuenta. Sin embargo, tenía habilidad para el ajedrez. Nadie entendía cómo ese chico que no se podía quedar quieto y que se dispersaba todo el tiempo era bueno con el tablero. Mucho después encontró la explicación (y el tratamiento): es hipomaníaco y tiene ADD, trastorno por déficit de atención, lo que hace que, cuando pone el foco en algo, logre una abstracción total.

Cansado de ser la oveja negra del sistema educativo, dejó el colegio a los 16 años y empezó a trabajar en una fábrica que hacía exhibidores. Pronto aprendió el oficio metalúrgico. En la crisis de 2001, se quedó sin trabajo: "Alquilé un galpón y compré dos máquinas. En ese momento, producía y salía a vender".

Hoy Grupo Advance trabaja con contrataciones abiertas, no piden antecedentes ni exámenes psicotécnicos y el 98% de quienes conforman el área productiva entró sin ninguna experiencia. "Para que una empresa sea exitosa, sus líderes tienen que detectar y trabajar en el talento de cada persona, no en sus debilidades. El trabajo da dignidad y es un lugar de contención", sostiene.

A través de un acuerdo firmado con la Municipalidad de San Martín, participa del programa Puente, que inserta expresos al sistema laboral. A su vez, ese municipio lo conecta con personas de bajos recursos que buscan empleo formal. "Medimos los niveles de escolaridad de los ingresantes y, a quienes no terminaron la Primaria o la Secundaria, les preguntamos en qué les gustaría capacitarse y, desde ese interés, hacemos capacitaciones internas. Así adquieren un oficio y se los recategoriza. El mensaje es que con formación y educación, se puede avanzar", comenta de Freitas, para quien la empresa es un lugar de oportunidades para todos. Además, brindan talleres de violencia e igualdad de género en la que un terapeuta especializado charla con los empleados y trabajan sus propias experiencias con el tema.

También implementaron un programa de financiamiento por el cual la empresa presta el dinero que se requiera por alguna eventualidad (por ejemplo, la voladura de un techo de la casa), sin cobrar intereses. Nadie tiene que preocuparse económicamente por la salud de sus hijos: Grupo Advance se hace cien por ciento responsable de lo que la obra social no cubra, sea un par de anteojos o cierto tratamiento. "No es solo el empleado sino también su familia. También trabajamos con la Secretaría de Discapacidad de San Martín y somos centro de entrenamiento. Cada cuatro meses, recibimos cuatro personas con discapacidad que vienen a entrenarse. Nuestro compromiso es efectivizar a dos de ellos cada año", explica de Freitas.

Además, la empresa atiende el impacto ambiental y recicla todos los materiales que utiliza. "Trabajar la inclusión es empoderar a tus empleados. No perdemos plata sino que aumentamos la productividad. Nunca me olvido de quién soy ni de dónde vengo. Ese pibe que dejó la escuela y se puso a trabajar no tenía idea que iba a llegar hasta acá. Pero este que soy ahora le pone una ficha a aquel chico de 16. El Premio PYME nos permite mostrar que se puede alcanzar el más alto nivel profesional y, a la vez, estar construyendo un mundo mejor".

Fuente: contenido producido por Brand Studio para Premios Pyme

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