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Mujeres emprendedoras: claves para gestionar comunidades online

Mujeres emprendedoras: claves para gestionar comunidades online
Alejandra Leguizamón, de Mamá Emprende; Belen Barragué, de Sofía de Grecia, y Flor Fernández, de The Healthy Blogger, compartieron consejos para potenciar comunidades online en el evento "Mujeres Emprendedoras, Especial Influencers", organizado por ASEA y Banco Galicia.
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Dicen que la unión hace la fuerza. Y para impulsar que más y más mujeres se animen a emprender, ASEA, Asociación de Emprendedores Argentinos, organiza a lo largo del año diferentes encuentros que buscan congregar el poder femenino y potenciarlo para que cada una brille en su camino emprendedor. "Un negocio sostenible en el tiempo no está relacionado únicamente a la creación de una comunidad en Instagram" (Belén Barragué).

Esta vez, el evento, organizado junto con Banco Galicia, tuvo como eje cómo crear comunidades online para potenciar los negocios. Quienes compartieron su experiencia en el mundo emprendedor y brindaron tips para aprovechar mejor las redes sociales fueron Alejandra Leguizamón, fundadora de Mamá Emprende, desde donde brinda talleres y capacitaciones para ayudar a mujeres y madres que deciden emprender; Belen Barragué, creadora de la marca de indumentaria Sofía de Grecia, y Flor Fernández, la cabeza y el corazón detrás de The Healthy Blogger. Vik Arrieta, de Monoblock, moderó el encuentro, transmitiendo toda su pasión emprendedora: "El camino emprendedor es un camino de autoconocimiento. Y, en ese trayecto, no vas a poder dejar contento a todo el mundo. Tenés que ser fiel a vos mismo".

Aquí, los principales consejos que compartieron:

  • El disparador. Antes de dar las claves sobre cómo gestionan sus comunidades, las oradoras contaron qué fue lo que las llevó a emprender. Ya sea por oportunidad o por necesidad, siempre existe un disparador que es el que actúa como impulso para animarse a emprender. Para Alejandra, el punto de inflexión fue la maternidad y cómo lograr trabajar sin pasar tantas horas fuera de su casa. "Necesitaba un cambio. Quería que el trabajo se adaptara a mí y no al revés". Ese deseo de libertad y de "vivir la vida que uno quiere vivir" fue la que la llevó a iniciar Monono, su primer emprendimiento y, más tarde, Mamá Emprende. Por su parte, Flor también buscaba independencia aunque, en su caso, fue más bien "hacer camino al andar". Licenciada en Administración de Empresas, tras un viaje, se puso a compartir consejos y recetas saludables. Sobre la marcha, descubrió que podía vivir de su pasión por la cocina y montó una comunidad que hoy alcanza más de 260 mil seguidores en Instagram, organiza cursos y, este año, publicó su primer libro de recetas. Para Belén, el momento "Eureka" fue a los 21 años cuando decidió soltar un trabajo en relación de dependencia y dedicarse a su negocio de ropa. "El momento para arriesgar es ahora", se dijo, y así se jugó de lleno.
  • Más allá del online. Si bien las tres emprendedoras tienen miles de seguidores en sus perfiles de redes sociales, explicaron que su negocio pasa más por el offline que por el online y que ambos mundos se retroalimentan. "Es muy difícil vivir de los seguidores", sostuvo Alejandra. Para ella, el foco está puesto en los talleres, donde más de 3.000 mujeres ya se capacitaron, y en los servicios de consultoría."Esa experiencia de contacto es súper importante porque, después, se genera el boca en boca". En el caso de Belén, ocurre algo similar: su ingreso económico se da a través de la marca de ropa y el vínculo con las seguidoras se afianza en el local. Para potenciarlo, organiza encuentros que enriquecen la experiencia de marca. Flor es partidaria de no poner todos los huevos en una misma canasta. Si bien tiene acuerdos con marcas y esto le permite monetizar su Instagram, también apuesta por el mundo "real" con los talleres y el libro. "Un negocio sostenible en el tiempo no está relacionado únicamente a la creación de una comunidad en Instagram", sostuvo Belén.
  • ¿Ser o no ser influencer? Palabra hoy de moda y aspiracional para muchos, las emprendedoras coincidieron en que es un término que está un tanto "manoseado". "Emprender no es querer tener una comunidad con muchos seguidores para que me regalen cosas gratis. Ese tipo de emprendimiento es rarísimo", comentó Alejandra. Así, prefieren hablar de capacidad de inspirar y de tocar la vida de otras personas. Y, en ese sentido, se sienten muy responsables de los mensajes que emiten, de los contenidos que difunden y de lo que transmiten en cada posteo. "Si no comunicás algo que aporte a tu audiencia, no sirve. Un influencer debe ser alguien capaz de llegar a otro a través de la moda, de la cocina...El interés genuino debe ser generar comunidad", agregó Flor.
  • El contenido es el rey y la planificación, la reina. La mejor manera de construir comunidad es a través de contenido de calidad. "Dar, dar y dar para luego recibir", cree Alejandra. Contenido valioso, que ayude, eduque y entretenga. La estrategia de contenidos y la planificación son la columna vertebral, aunque también debe haber flexibilidad y lugar para el "prueba y error". Las reglas de las redes cambian y hay que ir adaptándose y aprendiendo sobre la marcha. Para las tres, es un ámbito de experimentación donde hasta ellas mismas se sorprenden con algunos contenidos que tienen mucha más repercusión de la esperada. En algunas oportunidades, hay posteos que entretienen y no tienen que ver directamente con la marca. Como consejo general, recomiendan no programar todos los posteos, dejar espacio para algún tema del día, para algo que surja de manera espontánea, y apuntar a la calidad y no a la cantidad. El contenido debe ser específico y enfocado en el target al que se apunta.
  • Cómo medir el retorno de la inversión. Tantas horas dedicadas, tanto contenido pensado...¿cómo evaluar lo que se invierte en las redes? En el caso de Mamá Emprende y The Healthy Blogger, una forma de medir es la participación en los talleres. La gente entra en contacto con la marca a través de las redes y la conversión se genera cuando se anotan en las capacitaciones, por ejemplo. Lo mismo le ocurre a Belén: "El retorno lo mido en las compras en los locales y en la tienda online. A través de mi perfil busco darle credibilidad a la marca Sofía de Grecia porque los clientes no compran a marcas, sino a personas". Más allá de las particularidades de cada una, quedó claro que cómo todo lo invertido vuelve es un proceso complicado, largo, y que el éxito no debe medirse solo en función de likes, vistas y seguidores. Para que eso se convierta en dinero se requiere tiempo: "Está más vinculado a la calidad del contenido que uno ofrece. Tener muchos likes o seguidores no siempre es una garantía de conversión", añadió Vik.
  • Generar conversación. Con el cambio de algoritmo en Instagram, las emprendedoras aconsejan preguntar e incentivar la participación de los seguidores. El tiempo de respuesta de las preguntas y mensajes directos es clave también, por lo que no conviene programar un posteo e "irse a dormir" porque cada contenido es una oportunidad para interactuar que, si no, se pierde. "También contestarle a las personas que nos escriben porque ellas se toman el tiempo de escribir y hay que devolverles esa dedicación", apuntó Flor.
  • Herramientas para tener a mano. Quien busque potenciar su negocio a través de las redes, debe equiparse con un celular que tenga buena cámara fotográfica (o comprarse una cámara de fotos que pueda conectarse vía Bluetooth al celular) y con apps que ayuden en el proceso de preparar el contenido. ¿Las que recomendaron las oradoras? Snapseed y Afterlight para editar fotos; Hootsuite o Schedugram para programar los posteos; Huji para filtros y efectos; Unfold para editar las historias de Instagram y Preview para ver cómo quedará el feed. En cuanto a tips para lograr una foto atractiva, sugieren trabajar con luz natural y valerse de recursos como cartulinas de colores, burbujas, papel picado y otros elementos que ayuden a embellecer el objeto que se está retratando.
  • Ser parte. "El camino emprendedor es muy solitario", advirtió Alejandra. Por eso, animó a la audiencia a juntarse, potenciarse, construir alianzas; a buscar espacios de coworking; a integrar redes de emprendedores. Para superar los obstáculos que se presentan, para aprender de otros, para encontrar el apoyo y el envión que muchas veces se necesita, es importante salir de casa y compartir con otros que estén en la misma. ¿El consejo final de Vik Arrieta? "Juntarse y hacerse una comunidad de gente emprendedora para transitar acompañado este viaje".

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