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30 de septiembre 2014

Emprender en el fin del mundo

Javier Losada y Ricardo Ferreyra, al frente de un grupo de inversores, compraron en 2010 la cerveza Beagle. Optimizando procesos y haciendo frente a varios desafíos, lograron llevarla de Tierra del Fuego a todo el mundo.
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Existe un emprendimiento en la Argentina que "Si no amás verdaderamente, no hagas nada. He visto gente muy capaz, en lugares donde no sienten pasión."tiene en sus raíces ancestrales al comandante Robert Fitz Roy y al naturalista Charles Darwin. Los dos, juntos, en un barco, dispuestos a estudiar los mares del sur.

En 1826, la embarcación que los transportaba ancló en una supuesta bahía que resultó ser un magnífico canal. Lo bautizaron con el mismo nombre del barco, en honor a su fortaleza: "Beagle". La misma palabra nombra hoy a la cerveza más austral del mundo, desarrollada en la Bahía de Ushuaia artesanalmente, desde sus métodos de producción hasta las materias primas: agua de origen glaciar, lúpulo de El Bolsón, maltas importadas en su mayoría de Alemania y levaduras europeas, sin aditivos.

Hoy, esta especie de gema del mercado cervecero se consolida rápidamente en Tierra del Fuego y desde allí alcanza lugares consagrados como el paladar del degustador especialista Ben McFarland, que seleccionó a las 500 mejores cervezas del mundo para su libro Boutique Beers, editado en Inglaterra.

Sin dudas, el golpe de timón que llevó a la cerveza Beagle al lugar que tiene hoy ocurrió en agosto de 2010, cuando Javier Losada y Ricardo Ferreyra al frente de un grupo de inversores decidieron comprar la marca junto con la de Cape Horn, la cerveza competencia en Tierra del Fuego, y así optimizar los procesos, equiparlas y capacitarlas bajo un mismo paraguas: Fuegian Beverage Company S.A.

"Crecimos 10 veces en tamaño, cuatriplicamos las ventas y, este año, pensamos producir 50% más", cuenta Javier Losada, presidente de la compañía. Y cualquiera pensaría que el viento siempre estuvo a su favor.

"Tierra del Fuego es un área aduanera especial y lo que para algunas industrias o empresas puede resultar un beneficio, para nosotros, que somos pyme de Tierra del Fuego, representó muchas dificultades a la hora de operar", reconoce. El desvelo mayor del emprendimiento fue conservar la calidad que se había alcanzado frente a la demanda en aumento, que se superaba constantemente.

"Al crecer tanto y rápido, el capital de trabajo es un desafío. Atravesamos muchísimas complicaciones para importar maquinaria y conservar los recursos humanos; éste es un destino donde hay mucha rotación de persona que, sumado a las distancias enormes que tiene, produce un desgaste muy grande", señala Javier.

La solución la encontró con su compañero de ruta, Ricardo Ferreyra. "Cuando creamos en 2007 un fondo de inversión para invertir en pymes y llegó Beagle, nunca pensamos en sólo poner el dinero, pensamos en gerenciar. Uno preside, el otro opera", explica.

Y así, en 2012, alcanzaron el Sello de Calidad Certificada Tierra del Fuego-Fin del Mundo para su Producto Cerveza Beagle; en 2013 llegó la recertificación y este año la ampliaron a la marca Cape Horn. Fue una gran cucarda para el producto luego de invertir tiempo y esfuerzos en la revisión de todos los procesos. Se redujeron costos, la planta ganó rendimiento, disminuyeron los riesgos productivos y también los desperdicios, y se abrieron puertas a nuevos mercados.

"No somos emprendedores jóvenes. Ricardo y yo nos hemos formado académica y profesionalmente", indica este ingeniero industrial recibido en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), con un MBA en Harvard.

Por eso, al momento de enumerar las condiciones para emprender, asegura que prepararse es clave. "Siempre después te pasan más cosas", afirma. No obstante, para él, el corazón y la pasión están primero. "Si no amás verdaderamente, no hagas nada. He visto gente muy capaz, en lugares donde no sienten pasión." Luego, como tercer requisito: "Asociarse con personas que tengan la misma convicción y sean complementarias". Si están estos tres puntos, "el resto viene solo" y arribamos, en el camino del emprendedor, a buen puerto, como lo hizo el capitán Fitz Roy al mando del barco Beagle.

En 3 preguntas

  • ¿El sueño? Generar producción de altísimo valor agregado, que muestre quiénes somos y eso se pueda vender al mundo.
  • ¿Por qué asociar la historia de la región a un producto tan poco tradicional de la zona? Porque es una buena manera de que conozcan algo más de Tierra del Fuego, se sabe muy poco. En la contraetiqueta de las cervezas, hablamos de los nativos yaganes; la cerveza busca tomar esa esencia de aventuras de los pioneros y el respeto por el entorno natural.
  • ¿Cómo define su producto? Cerveza argentina de paladar extranjero.

Fotografía: Gentileza de Marcelo Godoy y Cerveza Beagle.

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1 comentarios
Emilia Pontaroli · Hace 25 meses

Muy interesante la historia de estos emprendedores... La historia de esta cerveza, y de cómo llegó a ser lo que es hoy en día...Felicitaciones a la periodista Ana Miura por la redacción de la nota, que logra contarnos en forma concisa esta maravillosa experiencia...