Contenido

Nadie quiere figuritas repetidas

Si bien pueden ser muy rentables, algunos negocios con ciclos de vida cortos requieren buen manejo de los tiempos para entrar y salir del mercado. Cómo aprovechar la experiencia de canchas de paddle, parripollos, “todo por $2” y cibercafés.
$.-
En un momento son un “boom” y facturan sin Cuando un negocio se presenta como extremadamente atractivo, capta a una gran cantidad de emprendedores. Ingresar y salir a tiempo son las claves para aprovechar la oportunidad. parar; a los pocos meses están en todos lados y un par de años después cierran ante caídas abruptas de clientes y rentabilidad. Los llamados “negocios de oportunidad” son emprendimientos con un ciclo de vida comparativamente corto. Surgen frente a una necesidad repentina, una nueva tecnología o una tendencia cultural que se amplía rápidamente, crecen velozmente en todo el país, se estancan al poco tiempo, y caen cuando la oportunidad pasa, o bien porque el mercado se satura, o bien porque los clientes buscan algo diferente y la moda se esfuma.

En la Argentina de las últimas décadas se han visto auges y decadencias rápidas de negocios como canchas de paddle, parripollos, “todo por $2”, videoclubes y, más recientemente, los locutorios y cibercafés, desplazados por el acceso a Internet desde celulares y laptops. Pero este ciclo de vida corto no implica que no puedan ser buenos negocios. Para que no pasen de oportunidad a pesadilla, es fundamental  tener en cuenta los siguientes consejos antes de “clonar” un negocio aparentemente exitoso:
  • Entrar a tiempo. El momento de entrar al mercado puede hacer la diferencia entre la rentabilidad y el fracaso. Quien arranca al comienzo de la ola arriesga más (el negocio no está probado aún), pero tiene un período de recupero más extenso; quien lo hace cuando ya hay muchos competidores o el mercado decae, puede no llegar nunca a la rentabilidad esperada.
  • Planificar a medida. Realizá un análisis de tu mercado en particular. Que un negocio sea rentable en un lugar y momento no garantiza que vaya a serlo en tu caso. Considerá también cuáles serán tus costos, ya que pueden variar de ciudad en ciudad.
  • Asesorarse. Es fundamental entender completamente de qué se trata y cómo funciona el negocio, para lo que podés necesitar de contadores, abogados y otros expertos. Si no tenés experiencia en actividades comerciales, asegurate de tener la capacitación adecuada.
  • Cuidarse de oportunidades (para otros). Si la propuesta de entrar a un negocio proviene de proveedores de insumos, máquinas o equipamiento, prestá especial atención: el beneficio mayor es para ellos, y pueden sobredimensionar las oportunidades para lograr una venta.
  • Evitar trampas. En algunos casos, directamente la oportunidad no existe y puede tratarse de supuestas propuestas de negocio basadas en información falsa. Hay gente que se aprovecha de emprendedores inexpertos.
  • Prepararse para la competencia. Aunque el negocio sea al comienzo el único en el barrio o ciudad, hay que anticipar que ingresarán nuevos competidores, atraídos por la relativa baja inversión y capacitación que requieren este tipo de negocios. Es necesario invertir en establecer una marca y estar preparados para aumentar el capital de inversión que permita expandir la empresa antes de que lo haga otro. 
  • Tener en vista la salida. Aun cuando se entre a tiempo y se logre una ganancia interesante, es importante prever que la rentabilidad se mantendrá solo por un periodo limitado. Así, es fundamental mantener bajas las barreras de salida (contratos de alquiler, personal y otros compromisos a largo plazo), y pensar estrategias para cambiar de rubro o reformular el negocio antes de la caída final. El ciclo de estos “negocios del momento” puede durar meses o años, pero, finalmente, habrá que salir o reinventarse para no perder.

Compartí

0

¿Te resultó útil?

máximo 800 caracteres