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05 de noviembre 2012

“Conocer el mercado local nos permite jugar con un poco de ventaja”

Emprender en el interior del país puede ser un desafío distinto pero las oportunidades son mayores. Oliver es el caso de una marca de indumentaria para hombres con más de 30 años en el mercado rosarino que sigue creciendo.
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Con solo 23 años, Antonio Di Stéfano convenció "Mucho esfuerzo, administración austera y confianza en lo que hacíamos fueron fundamentales para crecer".a su padre, a su hermano y a un amigo de abrir un local de indumentaria masculina..Había heredado la cultura y el empuje emprendedor de su padre, un inmigrante italiano, que se había instalado en la ciudad de Rosario, Santa Fé. Le gustaba la ropa y vio que, ese momento, había una oportunidad: los años setenta tenían a los jóvenes como protagonistas; jóvenes con necesidad de diferenciarse de sus padres y de desarrollar una identidad propia.

Así, en 1973, nació Oliver, un local de ropa para hombres ubicado en una de las principales galerías de la ciudad. Hoy tienen más de cuatro locales en Rosario y ocho semiexclusivos en el resto del país. Si bien dos de los socios iniciales se retiraron, Oliver nunca perdió el espíritu familiar. Treinta años después, Antonio lleva adelante la empresa junto a sus tres hijos: Gabriel, Nicolás y Analía.

Buenos Negocios habló con él para que nos cuente cómo es emprender en el interior del país y cuáles son las claves de estar al frente de una empresa familiar.

¿Qué te motivó a emprender tu propio negocio?

Sin duda la influencia paterna fue un factor clave. Mi padre siempre fue un gran referente y consejero en muchos aspectos y en esto en particular. Era un italiano que había llegado al país con el oficio de sastre, con el tiempo abrió lo que en esos tiempos era la "clásica tienda" de barrio donde vendía rubros de todo tipo y en particular telas. Yo lo ayudaba con cierto desgano, pero admito que me encantaba la ropa y me atraía la idea de tener un local de indumentaria masculina en un momento en donde se estaba produciendo un profundo cambio en los hábitos de vida de los jóvenes (comienzos de la década del 70).
La llegada del jean, los colores en las prendas y demás generaron una transformación en la manera de vestir y fueron factores que percibí como potencial negocio. Digamos que había un mercado de consumidores del que yo formaba parte y al que podía satisfacer, tenía las ganas y contaba con recursos.

¿Cómo se fue dando el crecimiento?

El crecimiento se fue dando de modo natural a medida que pasaban los años. Mucho esfuerzo, administración austera y confianza en lo que hacíamos fueron fundamentales para crecer. La incorporación de mis hijos en la empresa, primero Gabriel, luego Nicolás y finalmente Analía, ayudó a tener una "visión" más joven y, por ende, a crecer. Hoy ellos son mis socios y responsables en áreas claves de acuerdo a sus habilidades y capacidades: Administración y Finanzas, Diseño y Producto, y Comunicación.

¿Cómo es estar a cargo de una empresa familiar? ¿Cuáles crees que son las ventajas y desventajas de una empresa familiar?

Estar a cargo de una empresa familiar es un tarea simple, pero, a su vez, algo compleja. Por un lado, estás rodeado del núcleo familiar, de los afectos y sabés que ese mismo vínculo contribuye a los intereses de la empresa. Saber que los pilares de la organización tienen puesta la camiseta 100% es una tranquilidad. Por otro lado, la desventaja de la empresa familiar es... trabajar en familia. En muchas ocasiones las visiones o los intereses son diferentes, las decisiones no son compartidas y tenés que resolver las diferencias de una manera diplomática pensando que debes cuidar el negocio sin descuidar los afectos. Es importante, en estas ocasiones, no generar más roces de los normales y tratar de no hacer de un problema laboral algo personal.

¿Cuáles considerás que son las claves para delegar cuando el proyecto comienza a crecer?


Si bien al principio cuesta, es algo que uno tiene que aprender a hacer. Creo que es fundamental para aquel que funda una empresa saber que en algún momento debe dar la posibilidad a otro de que tome decisiones. A veces por egoísmo, por egocentrismo o porque uno cree que puede hacerlo todo, no le concede a los demás la posibilidad de desarrollar sus cualidades. La mayor responsabilidad que tiene el director de una empresa familiar −y no familiar− es ayudar a los que te rodean a que se formen del mejor modo posible y dejar que desarrollen sus cualidades.

Emprender en el interior del país, ¿tiene características propias o desafíos específicos?

Emprender en el interior del país es un desafío ya que el interior se rige por las condiciones propias del lugar en donde uno se instale. Todo se desarrolla a un ritmo más lento porque las ciudades son más chicas y porque el espíritu de la gente del interior es un poco más conservador que el de la gente de Capital. Creo que en ese aspecto cualquier emprendimiento desarrollado en el interior demanda un mayor esfuerzo. El desafío a veces se da con la llegada a las ciudades del interior de marcas que vienen de Capital Federal y que ya cuentan con un prestigio a nivel nacional. Yo soy de los que piensa que "nadie es profeta es su tierra" y eso me obliga a redoblar esfuerzos para poder seguir siendo competitivos. El conocer el mercado local nos permite igualmente jugar con un poco de ventaja.
Nuestro consumidor es conservador, muy prudente a la hora de gastar dinero pero amante de lo local, de sus cosas y de todo lo que genera la gente de su ciudad, con lo cual y, en general, los emprendimientos que se instalan y permanecen en el tiempo terminan arraigándose.

¿Cuáles crees que son los principales desafíos de una empresa madura, ya asentada en el mercado?

El desafío más grande que tiene una empresa con varios años en el mercado es permanecer. Cuando ha pasado mucho tiempo, lo más difícil no es llegar a los objetivos planteados sino mantenerlos a un mismo nivel y alcanzar cúspides más altas, sobre todo en un mercado tan competitivo como el que estamos viviendo. Uno debe formarse, esforzarse y capacitarse para poder, en principio, sobrevivir en este mercado y crecer al mismo tiempo.

¿Cómo ves el mercado de la indumentaria masculina en la Argentina?


El argentino es un hombre que vive un poco mirando hacia Europa, pero no consume indumentaria como las mujeres. En términos generales, el hombre no está muy preocupado por su imagen, por la ropa que se viste sino que está más interesado en su auto o en tecnología. De todos modos, creo que, poco a poco, esa tendencia está cambiando.

¿Qué planes a futuro tiene OLIVER?


Espero y deseo una expansión de la marca en otros centros estratégicos del país donde la marca pueda afianzarse, llevando al público lo que nosotros podemos ofrecer: calidad, precio y buena atención. También hemos encontrado la posibilidad de desarrollar un nuevo nicho de negocio donde OLIVER brinda asistencia, en un rango determinado de productos, a empresas que aspiran a vestir a su personal de un modo no tan estandarizado. Se ha logrado crear una línea de productos diferenciada que es valorada por nuestros clientes.
Si bien no soy una persona joven, sigo pensando en nuevos desafíos junto a mis hijos para seguir desarrollando la empresa, para que la marca siga estando y siga creciendo.

*****

Claves de la nota:

  • Estar a cargo de una empresa familiar no es tarea fácil pero sí muy satisfactoria.
  • Emprender en el interior es diferente a emprender en Buenos Aires. Las características propias de cada lugar permiten desarrollar emprendimientos que son muy bien recibidos por el público local.
  • Delegar no es una opción. Es una tarea que se debe aprender para asegurar el crecimiento de la empresa.

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2 comentarios
Luz Armando · Hace 48 meses

Hola, Griselda. Gracias por dejarme tu comentario. Te pido disculpas si la frase resultó inapropiada. La intención no era ofender a nadie sino conocer las particularidades de emprender fuera de Capital Federal. Tomo tu sugerencia para las próximas notas. Saludos y buen fin de semana, Luz.

Griselda Zuccato · Hace 48 meses

Conosco el negocio, compré, compro y seguiré comprando para los hombres de mi familia ya que tiene buena relación precio-calidad, hay ropa clásica y moderna. Sólo un punto a la autora de la nota, \emprender en el interior del país\, quizás estabas haciendo la entrevista fuera de la Argentina??? NO somos del interior, somos de Rosario. Cordialmente, Griselda Zuccato