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02 de marzo 2015

Susana Balbo: "La mujer puede llegar a donde se proponga"

Convencida de que con valentía y determinación no hay barreras que detengan a un emprendedor, la enóloga cuenta cómo logró concretar su sueño de fundar su propia bodega.

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El profundo amor por su carrera y vocación "El aporte de la mujer pasa por su visión holística, estar abierta al diálogo, encontrar soluciones creativas" fue lo que la impulsó a emprender y a crear, en 1999, la bodega Dominio del Plata. Atrás quedaban los años en los que había trabajado para importantes bodegas como Michel Torino, Martins y Catena Zapata, donde se había destacado por su pasión y generosidad a la hora de compartir todo su expertise. Más de 20 años de carrera que, ahora, adquirían un nuevo sentido. El sueño se hacía realidad en su Mendoza natal, en el corazón de Luján de Cuyo, al pie de los Andes. "Cada año que pasaba, sentía la profunda inquietud de empezar mi propio emprendimiento donde me fuera posible volcar toda mi creatividad y conocimiento sin necesidad de la aprobación de otras personas", comienza contando Susana Balbo, la primera mujer enóloga de la Argentina y actual presidenta de Vinos Argentina (WAFO).

El salto fue paulatino, pero decisivo: "Invertí todos mis ahorros, seguí trabajando para otros para así poder reinvertir en mi bodega todas las utilidades generadas e incluso lo que no usaba para vivir de mis honorarios. Me llevó 8 años de constante inversión poder ser financieramente autosuficiente".

Como todo emprendimiento, los primeros momentos no estuvieron exentos de dificultades. Con recursos limitados, Susana logró que mucha gente confiara en el proyecto y la ayudara a financiar la compra de todo lo que necesitaba para arrancar. Desde el comienzo, la vocación de Dominio del Plata era llevar la calidad de los vinos argentinos al resto del mundo. Con una clara orientación hacia la exportación, el mayor desafío que enfrentó fue la apertura de mercados: "Esto me exigió vivir prácticamente en un avión más de la mitad de año, recorriendo países en la búsqueda de importadores, y mostrando y promoviendo mis vinos en todos los países que podía. Nadie viene a golpear tu puerta para comprarte vinos".

A pesar de una agenda laboral demandante, Susana supo congeniar el ámbito familiar y laboral y sostiene que, lejos de una utopía, el equilibrio es una realidad que cualquier hombre o mujer puede alcanzar aplicando esta clave: "El tan deseado equilibrio se logra haciendo participar a todos los miembros de la familia de tu visión, de lo que soñás lograr. Hacerles ver que ellos forman parte de ese sueño, porque necesitás de su contención y amor para los momentos difíciles y de felicidad y alegría para compartir los logros y avances. Si no participás a tus seres queridos de tus dificultades, de tu esfuerzo y de tus logros nunca podrán entender tus ausencias por trabajo, o tus periodos en casa que no coinciden con los de una persona que cumple horarios".

Hace unos años, sus dos hijos se sumaron a la bodega –José como gerente Comercial y Ana como gerente de Marketing– continuando así la tradición familiar de amor por el vino. Sobre este punto, Susana aclara: "Mi rol de madre queda en casa, para las reuniones familiares. Los conflictos que puedan surgir son manejados por el gerente general. Mis hijos no reportan a mí, sino que reportan al CEO de la empresa. Trabajamos muy bien juntos, hemos logrado formar un equipo muy fuerte".

Referente en el mundo del vino, la enóloga sostiene que el aporte de la mujer a la empresa pasa por su visión holística, estar abierta al diálogo, considerar a sus subordinados como compañeros de ruta en la búsqueda de resultados, capacidad de ver varios puntos aparentemente en conflicto como un todo y poder encontrar soluciones creativas. Y así lidera Dominio del Plata: rodeándose de "gente comprometida con el proyecto, bien capacitados y dispuestos a aprender de mi experiencia, pero que a la vez sepan indicarme un error, si ellos piensan que estoy equivocada".

En 3 preguntas

  • ¿Qué desafíos te parece que enfrenta la mujer emprendedora? Fundamentalmente, superar las limitaciones que nos imponen en nuestra educación. Darse cuenta de que hay muchos estereotipos creados por una visión cultural anticuada, que enfoca y encuadra a la mujer en roles que hoy ya pueden ser dejados de lado y probarse a sí misma que puede llegar a donde se proponga, con convicción y valentía, sin necesidad de renunciar a la maternidad o a tener una familia.
  • ¿Cuál creés que es una posible fórmula para ser un emprendedor exitoso? Creer en vos mismo, tener un proyecto claro, saber identificar una oportunidad de negocios, estar dispuesto a trabajar duro, capacitarte, capacitarte y siempre seguir capacitándote. Nunca darte por vencido, aunque debas empezar de nuevo varias veces: cada "fracaso" solo son nuevas experiencias que no funcionaron, por lo tanto hay que probar con otra.
  • ¿Qué consejos le darías a un emprendedor para minimizar los fracasos a la hora de emprender? Pensar si existe un mercado para su idea y, si no existe, preguntarse si él puede crearlo, pero nunca darse por vencido.

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