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27 de octubre 2015

Se viene un cambio... ¿cómo gestionarlo?

Sea por decisiones internas o por respuestas al contexto, son muchas las situaciones en que un emprendimiento necesita modificar su rumbo. Claves para tomar el control de un proceso de transformación en tu negocio.
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Son variadas las causas de los cambios Cuando el equilibrio se rompe, debe administrarse el proceso de cambio para evitar complicaciones y encontrar el nuevo rumbo.organizacionales: acciones de competidores, introducción de tecnología, nuevas reglas de juego, modificaciones en el contexto. El problema no es comenzar un proceso de cambio; lo complicado es predecir sus efectos y lograr consenso para llevarlo adelante. Las personas, por naturaleza, son reacias al a cambiar y temerosas de la incertidumbre. Por este motivo una gestión eficaz de todo el proceso se vuelve tan relevante.

Algunas ideas para facilitar el cambio dentro de tu empresa:

  • Actitud positiva y confianza. ¿Por qué algunas empresas logran cambios fácilmente y otras no? ¡Por la cultura de cambio continuo! Muchas veces la reticencia tiene que ver con lo contrario: la cultura de la inercia. Muchas organizaciones, incluso desde la gerencia, abogan por mantener las cosas como están. No alcanza con que exista una orden, es necesario generar una actitud positiva hacia el cambio y una visión común, demostrando que la decisión deriva de un análisis cuidado de la situación, y confiando en que después todo será mejor.
  • Objetivos claros. Definí claramente qué querés lograr con la transformación: adecuación al mercado, expansión regional, mayor competitividad, innovación, etc. Armá un plan e incluso tomate el tiempo de escribirlo. Tenés que estar listo para analizar situaciones, citar ejemplos, explicar razones que justifiquen el esfuerzo. Un cambio, si no está bien planificado, tiene grandes posibilidades de fracasar: la improvisación es el primer obstáculo para lograr un cambio que sea efectivo.
  • Comunicación en todas direcciones. La mejor actitud para evitar la resistencia es la comunicación. Explicá a las personas que forman parte de la empresa qué es lo que está sucediendo de forma clara y concisa. Evitá los rumores, que sólo crean una atmósfera negativa. Exponé el plan de acción: qué se va a hacer, quiénes serán los responsables, cuánto tiempo llevará y qué recursos se utilizarán. Permití un espacio para que los empleados puedan realizar preguntas: ellos estarán preocupados, no conocen el impacto real de los cambios propuestos.
  • Atención al clima organizacional. Las personas se sienten inseguras con los cambios. La rutina genera confort y hace sentir cómodos a los individuos; cualquier desbarajuste genera siempre cierta perplejidad. Un cambio, positivo o no, siempre tendrá un impacto. Cambiar por fuerza o por obligación no es la opción recomendable. Es mejor que tengas en cuenta las emociones de tu grupo de trabajo, para que veas cuál es la mejor forma de llevar adelante la situación.
  • Participación activa del personal. Muchas imposiciones y poca participación no conducen a ningún lugar. Tomate el tiempo para hablar y escuchar a tus empleados activamente, ellos pueden tener otras perspectivas y aportar alternativas atractivas que ayuden a enfocar mejor los objetivos o los métodos de implementación. Además, tené en cuenta que si involucrás a las personas, al sentirse partícipes, darán más apoyo y estarán más predispuestos.
  • Acompañamiento continuo del proceso. Es importante dar al grupo de trabajo un tiempo y un espacio que favorezca la adaptación al cambio, siempre habrá una pérdida, una modificación, por más que todo sea para mejor, y las personas irán acostumbrándose poco a poco y volviendo al ritmo normal. No te olvides de comunicar con entusiasmo los beneficios que se van logrando o las evaluaciones que se realicen luego de la implementación: lo que salió bien, y lo que no. La transparencia también es esencial para los cambios futuros.


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1 comentarios
Guillermina Gutierrez · Hace 13 meses

Muchas gracias Jimena, me sirvieron mucho los puntos a tener en cuenta, sobre todo lo de tener claro y analizados los objetivos y no tener miedo al cambio. Saludos