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21 de diciembre 2015

MALDÓN: "Creamos el juego que queríamos jugar"

Agustín y Candelaria Mantilla son hermanos y desde 2008 están al frente de Maldón, un emprendimiento dedicado a la creación y comercialización de juegos de mesa.
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Candelaria estaba cansada Somos fanáticos de los juegos. Esto nos hace muy críticos con cada producto antes de lanzarlo de trabajar larguísimas horas en una agencia de publicidad. Un día llamó a su hermano Agustín y le propuso armar un juego de mesa juntos. En ese momento, no pensaron que podría convertirse en un negocio. De hecho, recuperar la inversión ya parecía difícil.

"Somos una familia muy lúdica, nos pasamos la vida jugando. No había mucha novedad en el mercado y decidimos crear el juego que queríamos jugar. No teníamos ninguna experiencia en un negocio similar. Candelaria trabajaba en publicidad y yo en una empresa de tecnología", cuenta Agustín.

En 2008, lanzaron Erudito, su primer producto. La tirada inicial fue de 2.000 juegos, que se vendieron en menos de 4 meses. Fue ahí cuando definieron dedicarse full time a Maldón.

Hoy, tienen diez juegos: siete para adultos y tres para niños. También hacen juegos gráficos para el diario La Nación. Además, con el tiempo, comenzaron a desarrollar productos para clientes corporativos. "Descubrimos que existe un nicho. Empresas como YPF, DirecTV y Procter & Gamble nos empezaron a contactar para que les desarrollemos juegos personalizados, tanto de mesa como digitales. Es muy divertido el desafío de pensar un juego en el universo de una marca".

La distribución de los productos fue una de las principales dificultades que debieron enfrentar para poner en marcha el negocio. Querían llegar a la mayor cantidad de lugares posibles pero no tenían capacidad de distribución, por lo que contactaron a las cadenas de librerías Yenny y Cúspide. "En Estados Unidos y Europa, las cadenas de librerías son grandes vendedores de juegos de mesa, pero en ese momento acá, en la Argentina, todavía no vendían. Por suerte, les gustó nuestro producto y eso nos permitió expandirnos rápido", explica Agustín sobre la estrategia que utilizaron. Actualmente, los principales puntos de venta son jugueterías, librerías y supermercados.

Sus clientes destacan la calidad y la originalidad de sus juegos, lo que los posiciona muy bien en el mercado. "Nuestro principal valor es que somos fanáticos de los juegos. Esto nos hace muy críticos con cada producto antes de lanzarlo. Hacemos juegos de mesa nacionales, divertidos, con buen diseño y de buena calidad", resume Candelaria.

Cadena de valor

Maldón tiene sede en el barrio de Palermo. Allí están las oficinas, el depósito y el taller de armado y embalaje de juegos. Actualmente, tercerizan varias tareas de producción, en especial, los procesos de impresión y también los envíos al interior del país. "Al principio, éramos muy desordenados, pero de a poco la situación misma de la empresa te lleva a que te ordenes o te vuelvas loco".

Como en todo proceso que implique producción, los proveedores son un eslabón clave para garantizar la calidad del producto. Inicialmente, realizaban todo con un proveedor único, que les entregaba el producto terminado. Poco a poco empezaron a buscar proveedores para cada proceso, de modo de bajar costos.

"Nuestro principal criterio de selección es que respeten la calidad que queremos para nuestros productos. La característica más importante en un proveedor es, sin dudas, la confianza. Hoy no tenemos más de diez. Algunos fueron cambiando. Pero si encontramos uno bueno, lo mantenemos. La búsqueda fue un poco prueba y error. Pero, gracias a esto, hoy nuestro costos son mucho más eficientes que cuando arrancamos. Uno va a aprendiendo a optimizar procesos y materiales", explica Agustín.

Potenciando el boca en boca

El nombre de la marca surgió por casualidad. "Cuando diseñamos el primer juego estábamos más motivados por el deseo de hacerlo que de empezar una empresa. El día que estábamos por llevar los archivos a la imprenta, nuestro hermano Nacho, que trabaja en empresas y tiene más metido el chip del negocio, nos preguntó al ver la caja: '¿No van a tener marca? Quizás se vende y quién te dice que terminan haciendo otro'. En ese instante, empezamos a tirar nombres y así surgió Maldón. Nos gustó, nos pareció lúdico y quedó".

Prácticamente realizan toda su comunicación a través de las redes sociales. Los juegos se mueven mucho por el boca en boca y Facebook y Twitter les dan las herramientas para potenciarlo. "Algo simpático y que nos funcionó en su momento fue agregar en el reglamento del primer juego: 'Si te gustó, recomendalo. Somos jóvenes y no tenemos plata para publicidad'. Nos llegaron muchísimos mails con gente diciendo que lo había hecho".

En 3 preguntas:

  • ¿Qué consejo le darías a un emprendedor que recién empieza en el área? Si cree en su producto, que vaya y toque todas las puertas que necesite. Lo peor que le puede pasar es que le digan que no.
  • ¿Sueños y desafíos para los próximos años? Abrirnos a otros países de América Latina.
  • ¿Qué harían distinto si pudieran volver el tiempo atrás? Arrancaríamos antes.

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