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23 de diciembre 2015

3 niveles de decisiones

La esencia del emprender es la toma de decisiones, pero no todas las decisiones tienen el mismo peso en el futuro del negocio.

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Para poner en marcha, sostener Enfocarse en decisiones estratégicas y delegar las operativas es vital para crecer con el negocio y hacer crecer un negocio es imprescindible tomar buenas decisiones. Sin embargo, si todas las decisiones recaen en el emprendedor, la tarea puede resultar agobiante y el tiempo permanentemente escaso.

A continuación, un repaso de una de las clasificaciones más útiles para saber qué importancia dar a cada decisión y cuáles delegar en el equipo de trabajo:

1.Decisiones estratégicas

En el escalón más alto de importancia están las decisiones que pueden comprometer el futuro de la empresa, es decir, aquellas que ponen en juego la supervivencia, el desarrollo y el crecimiento del negocio. Por lo general, son decisiones de riesgo, únicas e irrepetibles, por lo que requieren un análisis pormenorizado. Así, resultan indelegables y, aun cuando el negocio crezca, es imprescindible que se mantengan en cabeza de los dueños, emprendedores o directivos de más alto nivel. Ejemplos de estas decisiones clave: a qué actividad dedicarse, en qué mercado operar, cómo competir, qué productos o servicios vender, dónde y cuándo abrir sucursales, cuánto dinero invertir, cuánto endeudarse, entre otras.

2.Decisiones tácticas

Se trata de decisiones que, si bien tienen impacto en el desarrollo del negocio, no comprometen su futuro. Suelen desprenderse de las decisiones estratégicas y, por lo tanto, pueden delegarse en profesionales o personal calificado (encargados, gerentes, responsables de área, etc.). Algunas decisiones tácticas habituales en una pyme: cómo organizar los turnos de trabajo, a qué proveedores comprar, a quién contratar, cómo distribuir el local u oficina, con qué bancos operar, qué promociones ofrecer a los clientes, etc.

3.Decisiones operativas

En el día a día del negocio aparecen innumerables situaciones en las que hay que elegir cursos de acción alternativos. Puede tratarse de decisiones relativamente simples, decisiones acerca de temas menores o decisiones más complejas pero que se repiten con frecuencia y pueden programarse: organización diaria, atención a clientes, horarios de trabajo, trámites, orden de tareas de producción, pequeñas compras, etc. Éstas son las decisiones que todo emprendedor debe intentar delegar para ganar tiempo y enfocarse en los temas estratégicos.

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