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18 de enero 2016

¿Cómo innovar en mi negocio?

A veces, pensamos que innovar está solo reservado para los genios creativos. Pero no es así. Dos conceptos para ayudarte a desarrollarte mejor, como emprendedor o empresario pyme.
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Los invito a que tomen una hoja No es solo pensar diferente, es hacerlo diferente. Y con la diferencia basada en el cómo. en blanco y un lápiz. Allí, escriban cuales han sido las tres películas que más les han impactado (al punto tal de recomendarlas a sus amigos, o que las han visto más de una vez). Hagan lo mismo con los tres libros y con tres profesores o maestros que han tenido en sus vidas, y que también los hayan asombrado o impactado en algo.

Ahora, los invito a reflexionar, a que descubran qué es lo que realmente los ha impactado o asombrado de ellos. Me refiero al motivo, a ese aspecto diferente que cada uno de esas películas, libros o maestros haya ameritado que ustedes lo seleccionen. ¿Cuál es o cuáles son esos atributos? ¿Notaron alguna coincidencia o algo que les haya llamado la atención en los diferentes casos?

El factor "qué"
El "qué" se refiere a la esencia, a la función del producto o servicio. El "qué" está en todo producto, negocio, profesional o persona. Ahí encontramos los atributos físicos, funcionales y valores intangibles como marca e imagen.

El "qué" es la trama de la película, la actuación, el tiempo, el vestuario, la música. El "qué" es el tema del libro, su contenido. El "qué" es el conocimiento que ofrece un docente. En definitiva, el "qué" es lo que nos entrega cada uno de ellos.

Si bien podemos ocuparnos en desarrollar y perfeccionar el "qué", en el mundo actual dinámico, altamente tecnificado y conectado, el "qué" se puede copiar fácilmente. Los cientos de miles de profesionales que egresan anualmente en el mundo tienen el mismo "qué" ya que estudiaron las mismas materias y con los mismos docentes. Los periódicos tienen el mismo "qué" ya que las noticias son las mismas... y así podemos comprender que el "qué", al final, es un commodity, un producto con poca posibilidad de diferenciación y con alta posibilidad de copia.

Salvo el caso de aquellos de ustedes en condiciones de innovar en diseño o tecnología, la gran mayoría podríamos encontrar una barrera a la innovación en producto. Pero, a no desesperar, existen otras alternativas.

El factor "cómo"
Los invito a rever sus listados y los atributos diferenciales que han impactado en ustedes. ¿Es el "qué" lo que los ha sorprendido? Es muy probable que la respuesta sea: no.

Aunque la película no haya tenido el mejor guion, aunque el contenido del libro no haya sido tan diferente a lo que conocían y aunque el docente no haya sido el más capacitado del mundo (todo esto es el "qué"), lo que seguramente más los ha impactado es el "cómo", es decir, la forma en que esos atributos se han transformado para ser entregados a ustedes.

Piénsenlo. El "qué", aunque es importante, pasa a segundo plano, al igual que pasa a un segundo lugar su producto, servicio o ustedes como empleados: lo que el cliente valora se rige fuertemente por el "cómo", cómo lo hace, cómo me atiende, cómo me habla, cómo lo hace simple, cómo busca soluciones... El empleado que más valoran, ¿se debe al "qué" o al "cómo"? El kiosco, librería o verdulería que eligen, ¿lo hacen por el "qué" o por el "cómo"? ¿Cuánto "pesa" cada atributo en las decisiones que tomamos día a día?

La mayoría de nosotros distamos de ser perfectos, de ser los mejores en lo que hacemos. Siempre hay alguien mejor, más bonito o más económico, siempre. Por ello, ser conscientes de la existencia del "cómo" nos permite innovar más allá del "qué", dejando de pensar solo en el producto, su precio, diseño, etc. para pensar más allá, en el "cómo", para lograr estar en la lista mental de nuestros clientes cuando les pregunten: "Escriban tres productos, negocios o personas que los haya sorprendido o impactado en sus vidas".

No es solo pensar diferente, es hacerlo diferente. Y con la diferencia basada en el "cómo".

Para culminar, los invito a que tomen esos atributos que los han sorprendido de las películas, libros y maestros (o publicidades, u otras actividades) y hagan el ejercicio de pensar: ¿qué tendría que hacer en mi negocio (o profesión) para incorporar también ese atributo en lo que ofrezco? ¿Cómo podría hacer algo en mi negocio que asombre, sorprenda o impacte, genere sentimientos de alegría, felicidad, reconocimiento, amor, más allá del producto que ofrezco?

En mi libro Inspiración Extrema (Ed. Conecta), propongo este ejercicio, junto a diferentes modelos y herramientas para ayudarlos a encontrar sus diferenciales y construir una estrategia basada en innovación, adecuada a cada situación de negocios. Pero, si se lo proponen, no necesitan el libro ("qué") sino en encontrar con este ejercicio el o los "cómo" diferenciales para ustedes.

La respuesta ya existe, el único desafío es encontrarla.

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1 comentarios
Juan Palacio · Hace 7 meses

Muy interesante.