Contenido

Creo, una mala palabra en los negocios

Tomarnos un tiempo para preguntarnos sobre la marcha de nuestro negocio resulta indispensable para advertir aquellos aspectos que requieren mayor atención.

$.-

En el complejo mundo de los negocios, Creo, como respuesta, es una mala palabra en el mundo de los negocios, ya que no nos conduce a ningún ladoes común escuchar que muchas variables son difíciles de estimar y, por ende, poder prever qué va a suceder a futuro parece una cuestión más relacionada con el azar que con algún tipo de estimación de tipo estadístico u objetivo.

No hay dudas de que uno de los aspectos más difíciles en los negocios consiste en poder anticiparse a los cambios y, de esa forma, construir estrategias que nos ayuden de una u otra manera a construir escenarios.

Una vez escuché que ser empresario consiste en hacerse muchas preguntas y, a medida que las vamos resolviendo o no, ir dándonos cuenta cuánto dominamos nuestro negocio. Creo, como respuesta, es una mala palabra en el mundo de los negocios, ya que no nos conduce a ningún lado. Debemos reemplazarla por sé o no sé. No saber algo es sumamente lógico y asumirlo lo antes posible nos puede no solo enfocar en su solución, sino ser una gran ventaja competitiva.

El problema, por lo general, pasa porque no nos hacemos tantas preguntas como deberíamos, porque solo tenemos tiempo para cuestiones sumamente operativas que nos consumen el famoso día a día. Siempre que esto suceda debemos reflexionar y saber que, muchas veces, el éxito del negocio no radica en qué tan bueno seamos apagando incendios, sino más bien en la posibilidad de analizar nuestro negocio desde una visión más amplia. Esto suele ser muy difícil o hasta imposible, pero si no pensamos en nuestro negocio, ¿quién lo hará?

Algunos consejos para poder hacerse de ese tiempo son, por ejemplo: tomar cursos sobre alguna temática relacionada a los negocios, buscar asesoramiento externo para tener mirada objetiva y obligarnos a hacernos esas preguntas incómodas, realizar reuniones de directorio con sus gerentes donde el único objetivo sea abordar esos temas que escapan a lo operativo y que tienen que ver más con lo estratégico.

Por último, recordemos que la empresa es como un hijo: nos tiene a nosotros como referencia y espera que la guiemos. Esto no quita que, como los hijos, también les guste tener un poco de independencia en la toma de decisiones, pero siempre bajo su supervisión.

Compartí

0

¿Te resultó útil?

máximo 800 caracteres

1 comentarios
thor asghard · Hace 8 meses

Hola Jonatan, muy bueno tu artículo. Te molesto para consultarte si me podés recomendar algún curso para emprendedores, ya que tengo la idea de iniciar mi propio negocio. Muchas gracias.