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19 de julio 2016

Emprender con amigos: ¿sí o no?

Mientras hay quienes advierten sobre los riesgos que conlleva mezclar negocios y amistad, otros deciden darle rienda suelta al sueño. Si estás en la duda, tomá nota de estas claves.
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¿Y si emprendemos algo juntos? Llevar adelante un proyecto con una persona de confianza y a la que estimamos puede resultar motivador Entre horas de estudio, de trabajo o después de un veraneo compartido, la pregunta tarde o temprano empieza a rodar sobre la mesa. Y los motivos que la disparan pueden ser muchos: el querer dejar atrás un trabajo en relación de dependencia, una necesidad económica o simplemente tener un espacio donde volcar los intereses y gustos en común con un fin rentable.

Pero... ¿conviene mezclar la amistad y los negocios? Noam Wasserman, profesor e investigador de Harvard, plantea en su libro "Los dilemas del fundador" que las posibilidades de fracaso de un emprendimiento aumentan a medida que se incorporan conocidos a la empresa. Sin embargo, reconoce que, según su estudio, los equipos de emprendedores más estables suelen estar integrados por excompañeros de trabajo. ¿Entonces, qué hacer?

Sin duda, llevar adelante un proyecto con una persona de confianza y a la que estimamos, puede resultar motivador y atractivo. Lo que hay que tener presente, como advierte Manuel Tanoira, abogado y experto en emprendedorismo, es que cuando uno emprende con amigos o familia, además de poner en riesgo tiempo y dinero, se pone en juego algo mucho más valioso: la amistad.

En ese sentido, para preservar negocio y amistad recomienda establecer pautas claras, por escrito, y tener presente los siguientes puntos:

  • Compartir una misma visión de negocio.
  • Compartir valores, el sueño y la motivación.
  • Complementarse como equipo.
  • Tener pautas objetivas de selección: "sos la mejor persona que conozco para desempeñar este rol".
  • Establecer mecanismos de resolución de conflictos rápidos y eficientes.
  • Definir criterios de salida en caso de conflicto o desacuerdo.

En la Argentina, existen cientos de empresas fundadas por amigos. Aunque seguramente muchas se hayan quedado a medio camino, otras tantas continúan prósperas y surgen nuevas cada año. Wolox, por ejemplo, una empresa que desarrolla soluciones tecnológicas, fue creada por, nada más ni nada menos, que ¡siete amigos! Para ellos, es clave no perder los espacios de recreación y de ocio en conjunto. "Cuidar la relación es cuidar los intereses de la compañía. Cuando todos estamos de acuerdo y todos vamos por el mismo camino es cuando mejores resultados se ven", decían hace un tiempo a buenosnegocios.com

Wolox, como tantos otros casos, demuestran que emprender con amigos es posible. Lo importante es no perder de vista que, si queremos mantener los vínculos afectivos y hacer crecer el negocio, hay ciertas cuestiones que es preferible hablar y acordar de antemano. Así, Wasserman propone responderse a cuatro preguntas que están en línea con las claves anteriores: ¿compartimos los mismos valores? ¿Tenemos formas de trabajo compatibles? ¿Cuáles son nuestras fortalezas y debilidades individuales? ¿De qué manera resolveremos los conflictos? Un análisis honesto sobre estos puntos será una base sólida desde donde comenzar a plantear un negocio en conjunto.

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