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10 de agosto 2016

Cómo obtener el primer préstamo

Endeudarse por primera vez con un banco requiere preparación. Claves para aprovechar las posibilidades de tomar un préstamo para tu pyme o actividad comercial.
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Más allá del financiamiento Es ideal que si vas a pedir un crédito éste genere una mejora tal en la productividad de tu negocio que justifique el repago de la cuota. en la compra de algún equipo o el ocasional uso del descubierto en cuenta, el primer endeudamiento a través de un crédito bancario suele ser un punto de inflexión para muchas pymes.

Cómo prepararse para llegar en las mejores condiciones a tu primer préstamo bancario:

  • Anticipate. Nunca hay que esperar a necesitar el dinero para ir al banco a solicitar un crédito. Obtener un préstamo de urgencia suele ser más difícil y costoso, mientras que, bien asesorado y con tiempo, es más sencillo analizar las opciones, lograr una buena calificación crediticia y luego incorporar el préstamo a la planificación financiera del negocio, utilizándolo cuando se lo necesite.
  • Conocé a cuánto crédito podés acceder. Cada banco evalúa cuánto puede prestar al cliente en sus distintas líneas (sobregiro, venta de cheques, tarjeta comercial y préstamo financiero hasta 12 meses). Esta calificación depende de variables de negocio como volumen de actividad, sector, trayectoria, etc. Saber de antemano cuánto dinero te pueden prestar te ayudará a planificar mejor.
  • Utilizá las opciones de crédito más sencillas primero. Es raro que como calificación inicial un banco te otorgue una línea de largo plazo, por lo que si te acercás a tu banco en busca de crédito, primero podrás acceder a opciones como tarjetas de crédito, descubiertos en cuenta corriente o compra de cheques. Es muy bueno ir generando historia en la utilización y cumplimiento de los créditos que te otorguen.
  • Tené lista la documentación básica. La información básica que te piden los bancos es un balance vigente, que generalmente muestra las cuentas de los últimos dos años, información adicional sobre ventas y deudas y documentación formal, que depende del tipo de sociedad que tenga tu empresa.
  • Considerá tus garantías. Tené en cuenta que el banco, en función del plazo y el monto solicitado, puede pedir la garantía sobre el mismo bien u otra. Para préstamos financieros, siempre va a pedir el aval personal de los socios, como mínimo. Este punto solidifica el compromiso de los socios hacia su propia empresa y hacia terceros.
  • Hacé que tu banco te califique crediticiamente. Tener márgenes otorgados es una gimnasia, es gratis, y una vez calificado mantenerlo es simple aunque nunca lo necesites. Siempre la primera vez es más difícil, pero es mejor para ambos, para el banco y, sobre todo, para el cliente, ya que minimiza los tiempos de otorgamiento cuando se necesita el dinero.
  • Intentá que el crédito "se pague solo". Es ideal es que si vas a pedir un crédito para comprar una máquina, ésta genere una mejora tal en la productividad de tu negocio que, traducida en dinero, justifique el repago de la cuota (¡el préstamo ideal!). No necesariamente esto ocurre así en todas las inversiones. A veces, hay que renovar indefectiblemente un bien y su ganancia disminuirá, consecuencia de los intereses. Imaginemos un taxi: si el dueño no va ahorrando todos los meses, cuando tenga que renovar la unidad no va a tener el dinero suficiente para comprarla, y si lo hace con un préstamo, va a seguir ganando lo mismo, menos los intereses y la cuota del auto nuevo. Sin embargo, el crédito le permitirá seguir en actividad.
  • Hacé el flujo de fondos. Si, por ejemplo, ya estás calificado para préstamos para capital de trabajo (corto plazo) y vas a comprar una máquina (financiación de mediano o largo plazo), el banco te va a pedir un flujo de fondos por la duración del préstamo, que justifique la generación de utilidades para abonar el bien a adquirir. El flujo de fondos, además, te tiene que servir para entender si lo que estás pidiendo genera el repago suficiente y en qué medida afectará tu negocio.
  • Buscá la respuesta a preguntas clave. Usá también el flujo de fondos para explorar el futuro, y así entender y dimensionar a qué te enfrentás cuando te comprometés ante una financiación: ¿qué pasa si vendo menos?, ¿qué pasa si me aumentan los costos?, ¿qué pasa si aumenta el dólar?, ¿qué pasa si tengo que bajar los precios?... Esta simulación cumple una doble función: por un lado, asegurar que es posible pagar la cuota en escenarios más o menos esperables, y por el otro, buscar en forma anticipada soluciones o salidas a los problemas que pueden aparecer si ocurren sucesos más extremos.

Con estos pasos previos, te será más fácil llegar con éxito a tu primer crédito bancario y utilizarlo para hacer crecer tu negocio.

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