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12 de agosto 2016

Guapaletas: "La principal dificultad es saber crecer"

Lanzaron en 2015 y rápidamente posicionaron sus paletas heladas como una alternativa al clásico helado artesanal. La apuesta por la calidad en un segmento nuevo que se consolida día a día.

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"No somos un helado en palito. Somos un helado en paleta, que es una gran diferencia. El palito es un helado de un solo sabor. En cambio, el gran distintivo nuestro es la combinación de texturas", explica Federico Manzuoli para definir su producto. Junto a su compañero de posgrado, Andrés Gorostiaga, lanzó Guapaletas en noviembre de 2015 y están creciendo en forma sostenida.

No tenían experiencia en el negocio dado que los dos son empresarios de rubros diferentes. Desde que se conocieron en la escuela de negocios supieron que tenían que hacer algo juntos. Vieron que esta categoría de producto, que aún no estaba en la Argentina, había crecido mucho en Latinoamérica y les pareció interesante presentar un nuevo concepto en un mercado que parecía estar saturado.

Proponen una manera innovadora de comer helado, ya que el formato paleta permite darse un gusto de manera rápida sin necesidad de parar para disfrutarlo. Los helados son de elaboración artesanal, no contienen conservantes artificiales y su calidad está garantizada por los ingredientes utilizados. Además de chicos y jóvenes, apuntan principalmente a mujeres y hombres de 25 a 40 años con un perfil urbano que valoran la calidad y el cuidado de la salud.

"Claramente el argentino conoce el helado artesanal y sabe apreciarlo. Esto nos llevó a pararnos sobre la calidad y desde ahí se da el éxito de nuestro producto, independientemente de lo innovador en cuanto al formato. La primera persona que tomamos para el equipo viene de la industria, conoce mucho y nos asesoró qué proveedores teníamos que desarrollar", comenta Federico.

Comenzaron con la línea actual de paletas, que se venden por unidad o en cajas de hasta 20 paletas, y fueron ampliando los sabores. Hoy tienen 36 gustos organizados en diferentes categorías: frutales, cremosos, rellenos y kids, destinados a los más chicos. Además, ofrecen ediciones limitadas.

La planta de producción está localizada en Munro, provincia de Buenos Aires. Con una capacidad de 6.000 paletas diarias, funciona en dos turnos de lunes a sábados, y procesan helado artesanal en maquinarias de industria nacional. "Tenemos gente que ya estaba capacitada y gente que estamos capacitando. Como es una categoría nueva en el mercado, no había un conocimiento sobre la manipulación que hacemos con el producto", agrega.

Cuentan con locales propios y franquiciados. Sus puntos de venta están en Distrito Arcos, Paseo Alcorta, DOT, Unicenter, Tortugas Open Mall y Mendoza Plaza Shopping. La ubicación en shopping no es casualidad. Aunque confían que en el país el helado se consume durante todo el año, creen que el hecho de que los locales se encuentren protegidos del frío en lugares de alto tránsito de gente contribuirá a minimizar la baja de ventas durante los meses de invierno. De todas formas, planean generar acciones promocionales para impulsar el consumo durante la temporada baja.

También participan de eventos y ferias con foodtrucks especialmente diseñados para eventos al aire libre. Y sueñan con poder tener 30 puntos de venta abiertos antes de fin de año, incluyendo una presencia uniforme en toda la costa atlántica.

Crecer, ese desafío

Para desarrollar el proyecto debieron aprender sobre el negocio, cómo es el mundo del helado y qué procesos implica. Plasmaron todo en un plan de negocios y reconocen que esto les ayudó mucho para planificar bien a mediano y largo plazo y poder presupuestar cada una de las etapas del negocio.

También tuvieron que armar el equipo de trabajo y la red de proveedores. Hoy tienen 34 empleados y tercerizan las tareas logísticas. "En cada área buscamos contratar personas que sepan algo más que uno, así aprendemos del otro. Si no puedo contratar a quien que sepa más que yo, contrato a alguien que sea lo suficientemente permeable como para aprender y superarme. Queremos que cada uno sea dueño de su área. Si esta empresa crece como tiene que crecer, cada área tendrá luego su propia entidad. En cuanto a los proveedores, claramente los desarrollamos a partir de la exigencia de la calidad. El proceso de selección fue bastante sencillo: agarrar al mejor de cada una de las industrias y sentarnos con ellos independientemente del precio, porque el objetivo estaba puesto en la calidad".

Atribuyen el éxito que han cosechado desde el comienzo a esta apuesta, priorizando siempre la materia prima y la fabricación artesanal del producto. También destacan la importancia de generar alianzas estratégicas y comerciales claves y de armar un equipo de trabajo donde "cada uno aporte algo".

"El gran desafío que tenemos ahora es lograr la capilaridad que presupuestamos desde un principio. Somos conscientes de que estamos en una etapa de crecimiento que trae aparejado una velocidad que hay que saber manejar. El crecimiento es una gran dificultad, contrariamente a lo que uno supone. La principal dificultad es saber crecer: ser lo suficientemente prudentes dentro de la rapidez y de la velocidad del crecimiento que imprime una start-up como para entrar en la curva a la velocidad prevista", concluye Federico.

En 3 preguntas:

  • ¿Cuáles son las acciones de marketing que más les funcionan? Hay una nueva categoría que se está formando que son los eventos con foodtrucks. Hicimos una alianza táctica con Buenos Aires Market. Masticar era claramente como jugar en primera. Queríamos estar presentes desde que empezamos el proyecto. Ahí es donde teníamos que participar para impactar con la marca. ¿Para adelante qué nos gustaría? Estar en el Abierto de Polo. ¿Lo vamos a lograr? No sabemos, pero hacia allá vamos.
  • ¿Qué consejo le darías a un emprendedor que recién empieza en el área? Que nunca baje los brazos. Que si tiene miedo, lo haga igual. Las cosas suceden porque uno hace que las cosas sucedan. Está bueno soñar. Todo se puede hacer pero hay que ser muy ordenado y disciplinado. No haría nada distinto si pudiera volver el tiempo atrás. Me equivocaría en las mismas cosas. Yo celebro los errores porque uno cae en la cuenta de que tiene que ser humilde. En ese errar es donde está el aprendizaje.
  • ¿Desafíos para los próximos años? Poder generar más fuentes de trabajo. Soy empresario gracias a la parábola de los talentos: recibí el talento de hacer, de emprender cosas y cada persona que contrato es una responsabilidad, pero es también un logro. El desafío es que la empresa sea sustentable en el tiempo y que la gente crezca en ella. Me gustaría tener esa empresa en la que los empleados eligen quedarse por más de 20 años y generar los líderes que nos hagan crecer.

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