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¿Cuándo es el momento de emprender?

Algunos esperan a tener una posición económica sólida y una carrera establecida, otros se lanzan desde muy jóvenes. ¿Cuándo pegar el gran salto hacia el negocio propio?
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El momento de pasar de la idea de negocioEl momento de pasar de la idea de negocio a la acción es tan único como cada emprendedor exitoso. a la acción es tan único como cada emprendedor exitoso. Poner en marcha un emprendimiento significa romper con caminos preestablecidos  y vencer el miedo a lo desconocido. Un negocio propio es mar desconocido a navegar, y hace falta un impulso para lanzarse a la aventura.

Algunos no dudan y salen al mercado con el ímpetu de la juventud. A nivel internacional basta con destacar a Mark Zuckerberg, que creó Facebook con sólo 20 años; pero también es imprescindible mencionar los semilleros que conforman las incubadoras y concursos de proyectos, y la cantidad de jóvenes que ven el negocio propio como una forma de encontrar un camino personal que difícilmente coincida con el de las organizaciones tradicionales.

Otros hombres y mujeres maduran su proyecto durante años, esperando el momento indicado, por lo general, después de una carrera que les haya permitido consolidar su preparación, tanto personal como económica. (ver: "El secreto está en creer en uno mismo")

Hay quienes, incluso, mantienen vivo su espíritu emprendedor mientras otros están pensando en un retiro tranquilo. Así surgen personajes como el Dr.Govindappa Venkataswamy, que creó en la India una innovadora clínica de ojos Aravind después de jubilarse formalmente, y la dirigió hasta su muerte, a los 88 años, transformándola en una de las más grandes del mundo.

Algunos momentos clave que suelen activar la chispa emprendedora:

  • Terminar estudios. Tanto al finalizar la escuela secundaria como al concluir una carrera terciaria o universitaria se plantea el camino laboral, y allí aparece la opción del negocio propio o la actividad independiente. Los amigos y equipo de estudio son, además, fuente de proyectos en equipo. (ver: "Siempre soñamos en grande")
  • Tiempo fuera del trabajo. Un descanso forzado por enfermedad, maternidad, o desempleo suele traer replanteos.  "Si tengo que arrancar de nuevo, ¿por qué no hacerlo con algo propio?"
  • Necesidad de generar ingresos ante una crisis personal o generalizada. Hay situaciones en que se hace imprescindible generar recursos y surge el espíritu para "rebuscárselas" y sobrevivir. Muchos negocios arrancan en estos momentos y luego despegan hasta convertirse en mucho más que un simple rebusque.
  • Oportunidad de negocio. Las "ventanas de oportunidad" suelen mantenerse abiertas por un tiempo limitado. Así, el momento puede ser forzado por oportunidades concretas como propuestas de negocios, el acceso a programas emprendedores, créditos o subsidios,  o la posibilidad de sumarse a un emprendimiento en marcha.
  • Acumulación de dinero y recursos. Una herencia, un premio, el éxito profesional o deportivo son disparadores para la actividad emprendedora. Manejar un patrimonio creciente lleva en la búsqueda de inversiones atractivas que, por lo general, activan ciertas habilidades emprendedoras que derivan en el negocio propio.
  • Otros cambios personales. Un matrimonio, un divorcio, la llegada de los hijos, un año sabático, una mudanza de ciudad o país  despiertan la necesidad de una actividad propia que permita autorrealizarse. "Los chicos crecieron y tengo tiempo y ganas de encontrar un camino propio" es una frase que refleja la realidad de muchas mujeres. (ver "Gaby Machel")
  • El retiro. La suma de experiencia, tiempo libre y un ingreso más o menos seguro resultan en un impulso a la actividad independiente. ¡Nunca es demasiado tarde!

¿Ya pegaste el gran salto hacia el negocio propio? ¿Cuándo y por qué lo hiciste?

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2 comentarios
Test cURL · Hace 38 meses

Coincido.

maria Virginia Mauri · Hace 44 meses

Muy buena la nota!