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01 de marzo 2013
Qué ocurre cuando cada miembro de la pareja decide emprender por su cuenta y desaparece el sueldo seguro a fin de mes. Fini Perez Alati y Pedro Kudrnac te cuentan su historia.
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Fini Perez Alati y Pedro Kudrnac son una "...a la primera que tenés que convencer antes de emprender es a tu mujer. Si ella no te banca, no durás ni 3 meses"pareja felizmente casada, padres una niña y otro en camino, pero además de todo esto comparten algo más: la pasión por emprender. ¿Juntos? ¡No! Cada uno, en diferentes momentos y por distintos motivos, se animó a gestar su proyecto y a dejar las ataduras de un jefe corporativo.

Fini arrancó primera. Hace unos años, su marido tuvo la oportunidad de capacitarse en Estados Unidos. Estando allí comenzó a estudiar "todos los cursos que siempre había querido hacer", entre ellos, diseño y fotografía. "Mientras estudiaba me surgió la idea de hacerle un libro a mi marido de los dos años que habíamos vivido en California. Una vez terminado, mucha gente me pidió que les hiciera lo mismo pero con sus fotos... ¡y así surgió CoffeeTableBook!, cuenta esta emprendedora que siempre tuvo en claro que, en algún momento de su vida, quería dejar la relación de dependencia. "La idea detrás de CoffeeTableBook es que la gente vuelva a imprimir sus fotos (que en la era digital queda un poco relegado), pero esta vez en libros. Los libros de CoffeeTableBook son muy profesionales, impresos en papel fotográfico, con tapa dura", explica Fini. CoffeTable se fue expandiendo y hoy también funciona como una "mini editorial" para que empresas puedan imprimir sus libros, regalos corporativos, entre otras cosas.

Un año después, surgió TinyFootprints –de manera también natural, asegura ella–: "Estudiando fotografía mis modelos siempre eran los hijos de mis amigas. Me divertían mucho los chicos y además veía que las mamás morían por este tipo de fotos". TinyFootprints es un servicio de fotografía de recién nacidos, hasta los 10 días; un negocio muy difundido en otros países –con fotógrafos famosos como Anne Geddes– pero que en la Argentina todavía no había sido explorado.

Licenciada en Comunicación Social, Fini primero hizo experiencia en el área de Marketing de grandes empresas como VW, L´oréal y Digeo. Sin embargo, la vibra emprendedora forma parte de su ADN: "Siempre supe que en algún momento quería tener algo propio. No me imaginaba con hijos y laburando en una oficina todo el día. Siempre imaginé manejando mis propios tiempos. Pero independientemente de eso, además me gusta mucho tomar las riendas de distintos proyectos. Me gusta tener el control de todos los aspectos de un proyecto y liderarlo en todo sentido. Una de las cosas que más me frustraban de mi trabajo en empresas era el exceso de burocracia poder avanzar en cualquier cosa, por más mínima que fuera".

Dos emprendedores

Para ese entonces, Fini era la emprendedora y su marido trabaja en una empresa con un sueldo seguro a fin de mes. Pero el panorama pronto cambió cuando Pedro también decidió jugarse por su sueño y crear Merfac, plataforma para que las pyme vendan un producto o servicio y luego subasten la factura a un grupo de potenciales compradores: "Probablemente lo más lógico y sano es que uno emprenda y se apoye en la estabilidad laboral de su pareja. Pero muchas veces eso no se da ya que las oportunidades o etapas de la vida profesional de cada uno son todo menos un proceso ordenado", reflexiona. (Ver "Cuándo es el momento de emprender")

Al igual que Fini, Pedro también siempre se vislumbró como emprendedor: "Desde que estaba en la facultad siempre quise tener mi emprendimiento. Mi carrera corporativa siempre la enfoqué como un proceso para aprender para estar mejor preparado el día que tuviera mi empresa".

Sin ningún sueldo fijo a fin de mes, ¿les dio miedo? Un poco, reconocen, pero haciendo ajustes en el presupuesto familiar y conversando mucho entre ellos lograron llevar sus proyectos adelante. "Una vez me dijo un mentor: «Antes de convencer a un inversor, a un cofundador, a un potencial cliente o potencial empleado... a la primera que tenés que convencer antes de emprender es a tu mujer. Si ella no te banca, no durás ni 3 meses»". ¿El secreto del éxito como pareja emprendedora? Alentar al otro en todo momento.

A la hora de evaluar los desafíos de emprender, Fini y Pedro complementan sus respuestas. Para Fini el principal desafío es "animarse a largarse solo, a venderse y vender lo que uno hace. Eso a veces es lo más difícil. Hay que creérsela y mostrarse seguro en lo que uno está haciendo". Pedro brinda una mirada desde el negocio: "El otro gran desafío es superar la segunda etapa del proceso cuando bajó la adrenalina del comienzo y estás operando sin llegar a cubrir las cuentas a fin de mes. En paralelo tenés que armar tu equipo, seguir vendiendo y atajar las cosas del día a día. Acá es fundamental contar con el apoyo de tu familia y buscar ayuda externa de gente que te de una mano priorizando en qué enfocarte". (Ver "Animarse a emprender")

¿Y cómo es ser mamá, esposa y emprendedora al mismo tiempo? "Siendo mamá terminé de confirmar que emprender era mi camino. En un momento me di cuenta de que si dedicaba mi vida a trabajar en estos dos proyectos que me apasionaban iba a ser muy feliz". Y así se los ve.


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Claves de la nota:

  • Los tiempos y momentos no siempre son ordenados y como nos gustarían, pero no por eso hay que postergar los proyectos si existe una buena oportunidad.

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1 comentarios
Maria Alejandra Gutierrez · Hace 44 meses

muy organizado el incicio del proyecto y es notable el trabajo en equipo de la pareja