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26 de diciembre 2016

8 prácticas para gestionar el estrés en tu trabajo

8 prácticas para gestionar el estrés en tu trabajo

Bajar los niveles de estrés es un buen objetivo para el nuevo año. La técnica de la atención plena puede ayudarte a alcanzar mayor bienestar y a mejorar tu rendimiento laboral.

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Fin de añoLa correcta gestión del estrés laboral es un factor clave en tu productividad y en la de la empresa nunca llega exento de tensiones y tareas pendientes. A todas las actividades que realiza el directivo de una pyme en su día a día, se suman los cierres, balances y la necesidad de proyectar el año siguiente.

Es también tiempo de fijar objetivos y delinear los próximos pasos para el negocio. Por qué no aprovechar, entonces, para establecer, entre los objetivos para el nuevo año, la meta de aprender a manejar el estrés y cuidar nuestro bienestar.

El estrés laboral es uno de los principales factores que generan estrés psicológico crónico y afecciones de tipo orgánico. Podemos observar cómo se alteran las emociones, aparece la irritabilidad, la ansiedad y trastornos del sueño. En el ámbito empresarial, trae como consecuencias un mayor ausentismo, menor dedicación al trabajo y baja en la productividad.

Con entrenamiento en el manejo y gestión de las emociones, las personas aprenden a detenerse, hacer una pausa y responder de manera más adaptativa, desactivando la cadena reactiva que se genera en el estrés crónico. Esto implica entrenar la mente y el cuerpo para estar plenamente atento en el momento presente, justamente lo contrario a lo que sucede en la reacción crónica del estrés. Recordá que cuánto más saludable te encuentres más productivo y eficiente serás.

Te proponemos algunos ejercicios simples que pueden invitarte a vivenciar esta pausa activa:

  1. Tomá conciencia del momento en el que llegás a tu lugar de trabajo, observando cómo te encontrás.
  2. Hacé una pausa de entre cinco a diez minutos por cada hora de trabajo. Sentado en tu escritorio,tomá conciencia del cuerpo, la postura y relajá las tensiones innecesariasque registrás.
  3. Realizá y concentrate en una tarea a la vez, por más ágil que seas, te conviene evitar el desgaste cognitivo que se generará a la larga.
  4. Viví cada momento como es, no como te gustaría que fuera, conectándote con la realidad para poder tener mayor información y conciencia. Eso servirá para adaptarte mejor a lo que está ocurriendo, lo que te permitirá funcionar de manera más eficaz.
  5. Comé con atención plena,comé nutritivo, despacio, con todos tus sentidos. Con el aporte de nutrientes y antioxidantes, se evitan síntomas tales como malas digestiones, dolores de cabeza, infecciones frecuentes, que dificultan el correcto funcionamiento del cuerpo y el desarrollo en el ámbito laboral.
  6. Identificá qué es lo más importante de lo que queda por haceryorganizá tus actividades dando más tiempo a las recreativas, deportivas (no competitivas) y familiares.
  7. Reconocer las limitaciones, aprender a decir "no" y poner límites a las sobreexigencias propias y a las demandas ajenas es otra de las claves para reducir tus niveles de estrés. Sin sentirte culpable o pensar que lastimás a alguien.
  8. Mientras te estés trasladando a tu trabajo (en tu auto o medio de transporte público) prestá atención a tu respiración, conectando con la sensaciones del cuerpo, la postura, las tensiones e intentá estar presente allí.

¿Te animás a probar?

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