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13 de enero 2017

¿Cómo implementar iniciativas de balance trabajo - vida personal?

Seis prácticas sencillas que podés incorporar a tu pyme mañana mismo para crear un ambiente de trabajo que motive a tus colaboradores.
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Los planes Cada lugar de trabajo debe adaptar sus políticas de trabajo y de vida a sus propias necesidades particulares y a su cultura corporativa de equilibrio entre trabajo y vida personal no pueden ser un modelo de talle único para todos. Hay muchos factores que considerar como las diferentes generaciones en el trabajo, la edad, la cultura, las necesidades de las familias y el estatus socioeconómico.

El cumplimiento de las necesidades de los empleados y de las empresas en general requiere un compromiso significativo de la alta dirección. Cada lugar de trabajo debe adaptar sus políticas de trabajo y de vida a sus propias necesidades particulares y a su cultura corporativa.

Para que las iniciativas de trabajo y vida sean exitosas y sostenibles, tanto los empleadores como los empleados deben asumir la responsabilidad de hacer que el programa funcione eficazmente. Es muy importante recordar que para muchos trabajadores equilibrar las demandas de trabajo-vida es sólo uno de los muchos desafíos que enfrentan de manera regular. Un sistema de evaluación o retroalimentación también debe ser parte de ese proceso.

A continuación, te presentamos seis prácticas que podés poner en acción para promover el equilibrio entre la vida personal y laboral de tu equipo de trabajo y tuyo también:

1. Establecer límites y mantenerlos

Esto puede aplicarse a muchos aspectos diferentes de la vida y el trabajo, pero los límites más importantes para establecer son los correspondientes a las horas de trabajo. Muchos dueños de pyme y equipos de trabajo caen en la trampa de trabajar todo el día, sacrificando fines de semana, horas de sueño, comidas familiares y descansos. Considerá los efectos a largo plazo de intentar mantener ese ritmo: la privación de sueño y el agotamiento. Cuando esto ocurre, cumplir con esas expectativas se convierte en un imposible y las relaciones personales sufren también.

Tratá de establecer los siguientes límites:

Tiempo: establecé horas de trabajo y cumplí con ellas. Determiná qué días vas a irte antes y adherite a ellos.

Espacio: dejá tu trabajo en la oficina. Si trabajás desde tu casa, reservá una habitación para "lo laboral". Tratá de limitar esto en un esfuerzo por crear una separación entre el espacio de trabajo y el espacio vital.

Acceso: determiná cuándo estarás accesible para consultas profesionales y personales. Por supuesto, siempre habrá emergencias, pero no caigas en la trampa de permitir que la emergencia de un cliente se convierta en tu emergencia. El aumento de la conectividad y la movilidad hace que sea más fácil abusar, por lo que debés estar atento a lo que respondés y cuándo respondés.

2. Adoptar tecnología de ahorro de tiempo

Mientras que la tecnología (computadoras, tabletas y teléfonos inteligentes ) ha aumentado la conexión de cada empleado con el lugar de trabajo, también contiene valiosas soluciones para la gestión del equilibrio entre el trabajo y la vida. Los equipos de trabajo serán más productivos, utilizando aplicaciones o soluciones de software que los ayuden a completar sus proyectos de manera más eficiente.

3. Ofrecer flexibilidad en el lugar de trabajo

El primer lugar para comenzar cuando se trata de equilibrar la vida laboral es ofreciendo a sus empleados la oportunidad de trabajar horas flexibles que satisfagan sus necesidades personales. Esto aumenta la motivación ya que los empleados pueden programar sus horas de trabajo en torno a sus vidas personales.

Dado que vivimos en un mundo constantemente conectado, se puede ofrecer un día a la semana para que los empleados puedan trabajar desde el hogar. También podría permitir horarios alternativos. Un ejemplo sería que los empleados trabajen cuatro días de 10 horas y luego tengan un día de descanso. Otro ejemplo sería ofrecer a todos el trabajo de lunes a jueves durante nueve horas, pero darle al equipo todos los viernes libres.

4. Organizar eventos para la familia

Incluso si esto es mensual, trimestral o dos veces al año, la planificación de eventos fuera del lugar de trabajo es una de las mejores maneras de fortalecer su equipo y crear entusiasmo. Planificá eventos donde los empleados y sus familias se reúnen para ayudar a construir una unidad cohesiva.

5. Tomar descansos

Se trata de estimular a tu equipo de trabajo y a vos durante la jornada laboral. Alejarse del escritorio durante cinco o diez minutos. Salir a tomar una bocanada de aire fresco o pasar unos minutos hablando sobre algún evento deportivo o social con su equipo de trabajo. Si eligís tomar descansos a través del día y lo hacés parte de tu rutina, podés programar pausas de 10 o 15 minutos en el calendario. Cuando recibas el recordatorio de que es hora de dar un paseo, levantate y hacélo.

6. Hacerse tiempo para la familia, amigos e intereses personales

Las personas que han logrado crear un equilibrio entre el trabajo y la vida familiar que funciona para ellos planifican y reservan tiempo libre para pasar fuera del trabajo. Contar con un plan ayuda a no dejarse vencer por situaciones laborales por fuera del horario que demandan nuestra atención y que bien pueden esperar hasta mañana.

Lograr un equilibrio entre el trabajo y la vida no es tarea fácil, pero estableciendo los límites, tratando los compromisos sociales similares a los de tu trabajo y generando tiempo para vos y tu entorno personal, podrás encontrar un equilibrio.

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