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04 de julio 2017

Los Dimare, de Rasti: "Operación Rescate"

Los Dimare, de Rasti: Operación Rescate
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Antonio Dimare comenzó a fabricar bloquecitos en 1965. Sus cinco hijos lo ayudaron a comprar la licencia de la marca alemana en 2002.

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HuboEl año pasado fabricamos 118 millones de bloquecitos. Uno al lado del otro podrían formar una línea desde Buenos Aires a Quito una discusión entre Antonio Dimare y sus hijos que aún recuerdan. Era 2002 y su fábrica de Mataderos estaba volviendo a producir sus bloquecitos Plastiblock, los mismos que Dimare había lanzado en 1965. Sus hijos sostenían que había que acortar el nombre a Blocky. "Convienen nombres más cortos", le plantearon. Dimare padre se enojó: "¡Si quieren un nombre corto, por qué no le ponen Rasti!". Hablaba de una marca que, en aquellos años, era una leyenda perdida. Hoy los Dimare aseguran que de esa discusión vino todo lo demás: lanzaron sus bloquecitos propios con la marca Blocky. Y salieron en busca de la marca Rasti, la marca alemana que había introducido Knittax en los años 60 y que se había fabricado en la Argentina hasta 1975.

"Hasta 2002 tuvimos que transformarnos en importadores, sinceramente, llegamos a pensar que en la Argentina nunca más se iban a volver a fabricar juguetes", dice Daniel Dimare, actual gerente de marketing y uno de los cinco hijos de Antonio Dimare, el fundador de la firma. Dimare S.A. ganó el Premio PYME en la categoría Empresa Familiar.

La fábrica comenzó su actividad en 1965 y se especializó en juguetes didácticos; los primeros fueron los ladrillitos de encastre para construcción Plastiblock. En aquellos años, Rasti era la que más vendía, pero Dimare logró exportar el 30% de su producción a Sudáfrica, Israel, Marruecos y países de América latina. Pero Rasti siempre estuvo bajo la mira de Antonio Dimare quien, desde aquellos "sixties", miraba de cerca a su competidora. En 1975, intentó comprar la marca a la familia Muller, los dueños de Knittax, pero no pudo ponerse de acuerdo con el precio.

A mediados de los años 90, la fábrica de Mataderos se transformó en un centro de distribución de juguetes importados. En 2002, volvieron a prender las máquinas y sobrevino aquella discusión que aún recuerdan.

Los Plastiblock fueron rebautizados como Blocky, junto a una línea de juguetes para primera infancia (Bimbi) y piezas para construir (Armatron). "Hoy producimos al 90% de nuestra capacidad, triplicamos el personal y el 100% de nuestras ventas son nacionales", cuenta Dimare hijo.

Recuperada la actividad industrial, los cinco hermanos Dimare se propusieron cumplir el sueño de su padre: compraron la marca Rasti. "La verdad es que se transformó en algo muy relevante para el mercado y para nosotros. Nos permitió transformarnos en una de las marcas más importantes de la Argentina. Además, la Operación Rescate, como llamamos la adquisición de Rasti, es un caso de estudio en universidades", cuenta Dimare.

Los ladrillitos hicieron que la operación de la empresa se duplicara y se mudaron desde su planta de Mataderos a otra en Lomas del Mirador, con un predio de 9.000 m2. Hoy, Dimare emplea 100 personas, entre 88 fijos y otros 12 para la época de mayor demanda del año.

"En 2016, fabricamos 118 millones de bloquecitos. Si los uniésemos uno al lado del otro formando una línea recta, podríamos unir las ciudades de Buenos Aires con la capital de Ecuador", grafica.

Con el nuevo ciclo económico, los Dimare están encarando nuevas líneas de productos para hacer frente a las importaciones. El año pasado, lanzaron un Rasti que incluye un muñeco al que se le puede comprar accesorios impresos en tecnología 3D. También desarrollaron tecnología de realidad aumentada y nuevas líneas de Rasti para interactuar con los teléfonos celulares o tablets.

Fuente original: Suplemento Especial, Clarín.

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