Contenido

08 de julio 2013

Aromas de La Pampa

Valeria y Carlos dejaron atrás sus profesiones y trabajos para crear Rocío de miel, un emprendimiento que busca plasmar la esencia de un lugar en productos de tocador. A dos años de haber comenzado, revisan su estrategia inicial para potenciar su crecimiento.
$.-
La historia de Rocío de Miel es una historia de"Uno, cuando emprende, tiene tanta ansiedad que se manda, muchas veces, sin pensar". familia. Así lo creen Valeria Santella y Carlos San Miguel, motores de este emprendimiento que surgió a fines de 2010. Todo empezó con un cambio de vida: licenciada en Comercio Internacional, Valeria se animó a dejar atrás su trabajo en Buenos Aires para instalarse en La Pampa natal de Carlos. ""Fue difícil, pero apasionante", cuenta la emprendedora.

Con el nacimiento de su hija Rocío y con ganas de crear una empresa propia, la pareja se zambulló en el camino de emprender. Consumidora de productos de tocador, a Valeria siempre le interesó captar la esencia de un lugar y transmitirla en un producto, en un aroma. De allí surgió la idea de desarrollar el concepto de "aromas gourmet" y de darle vida en jabones, espumas de baño, cremas y velas, hechos con componentes naturales y materias primas provenientes de sustancias alimenticias: miel, chocolates, mantecas, dulces, frutas, flores, hierbas y semillas.

Comenzaron con un catálogo casero y un testing entre amigos y conocidos. Con el visto bueno sobre los productos, empezaron a trabajar "más seriamente" y la primera facturación llegó en febrero de 2011. Sin estructura aún, se animaron a presentarse en uno de los principales hoteles de la provincia. "Sabíamos a dónde queríamos llegar y dónde queríamos estar", cuenta Valeria y se sincera: "Fuimos un poco caraduras y nos mostramos como una empresa grande, aunque no teníamos mucho".

De ese encuentro se fueron con un pedido más grande del que esperaban y del que podían afrontar: "Casi nos morimos cuando nos dijeron ʻqueremos 300 de este, 500 del otroʼ porque no estábamos preparados, pero pudimos cumplir".

Con el negocio en marcha, llegó el momento de organizarse puertas adentro. Así, participaron en el programa de capacitación Diseño + Pymes y, más tarde, en la competencia de planes de negocio Naves, organizada por el IAE Business School. "Fue una experiencia transformadora. Se abrieron muchos contactos y fue un intenso proceso de aprendizaje", dice Valeria. "No sabíamos lo que era un plan de negocios. Nos sirvió muchísimo para plasmar todo lo que habíamos pensado, lo que queríamos hacer y cómo hacerlo", agrega.

El desafío de crecer

Valeria recuerda los primeros años del emprendimiento como un "sube y baja": "Uno, cuando emprende, tiene tanta ansiedad que se manda, muchas veces, sin pensar. A los cinco meses casi nos fundimos. Nos preguntaban si podíamos dar plazo de pago y decíamos que sí y un día la rueda se cortó". Para cobrar algunas ventas tuvieron que ser muy creativos e incluso simular ser otra empresa.

Hoy, Rocío de miel produce y comercializa seis líneas de productos. Con una fuerte apuesta a la venta por mayor, está presente en locales minoristas de todo el país, además de haber llegado al Shop Gallery del aeropuerto Jorge Newbery.

"Este último tiempo trabajamos en el desarrollo del producto, ajustándolo, y en el packaging, sumando el idioma inglés para alcanzar aquellos lugares que nos habíamos propuesto", explica Valeria. Los esfuerzos están puestos en redireccionar la estrategia inicial para llegar a perfumerías de alta gama y grandes cadenas y cambiar el perfil de cliente. Por esa razón, Valeria y Carlos decidieron tercerizar parte de la producción para enfocarse en el posicionamiento de marca. "Queremos vender experiencia de compra, no solo un producto", sostienen. Para ello, están analizando también el desarrollo de franquicias.

"Surgir de una provincia es más difícil porque todo se maneja desde Buenos Aires y se complica llegar a ciertos lugares, pero con mucho trabajo todo se puede. Todo aquello que habíamos pensado se está empezando a cumplir", concluye.

En tres preguntas

  • ¿Qué proyectos concretos tienen para el futuro próximo?

Básicamente, dos: queremos tener nuestros propios espacios (para fin de año proyectamos un nuevo showroom) y llevar los productos al exterior. Siempre pensamos Rocío de miel como un proyecto para que trascendiera las fronteras.

  • ¿Qué consejo le darías a un emprendedor?

Tiene que querer lo que hace y poner mucha pasión, dedicación y trabajo. Es difícil, pero si realmente creen, lo van a crear.

  • ¿Qué es lo que más te gratifica de tu trabajo?

Son muchas. Ver tu producto en una góndola o ver cómo la gente disfruta tu producto. Ver que lo hacés a otro le gusta.

Compartí

0

¿Te resultó útil?

máximo 800 caracteres