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20 de septiembre 2013

Solidaridad autosustentable

El taller de alfarería Los Naranjos, en Talar de Pacheco, nació con el objetivo de ofrecer a jóvenes de escasos recursos la posibilidad de ingresar al mercado laboral. El proyecto trabaja en los canales de comercialización para lograr autosustentarse.
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"Aprender un oficio es una excusa para aprender otros valores. La responsabilidad, el esfuerzo, saber obedecer normas, alimentar la autoestima, y el sentimiento de pertenecer a algún lado forman parte de esta labor humana que hacemos a través de la alfarería", asegura Josefina Espigares, con la experiencia que le da el estar al frente del Taller Los Naranjos desde hace seis años. Este proyecto, solidario y sin fines de lucro, se desarrolla en Talar de Pacheco y nació con el objetivo de ofrecer a adolescentes provenientes de familias de escasos recursosla posibilidad de ingresar al mercado laboral. En este momento tan especial de la vida, y con historias personales muy difíciles, la posibilidad de ser entrenados en un oficio es una puerta muy importante que se les abre y les permite cambiar un destino que se presenta complicado. 

Josefina aplicó sus conocimientos de ceramista y alfarera para organizar un espacio de capacitación, selección de materiales, modos de trabajo, y un pequeño equipo de colaboradores que le permite enseñar desde cero este oficio artesanal. Hoy hay 15 jóvenes trabajadores, algunos expertos alfareros, otros encargados de retoque, y otros responsables de esmalte y horneados. En un futuro próximo, esperan ampliar el abanico de conocimientos con seminarios con especialistas, visitas a museos, redes con otras entidades para hacer intercambios de capacitación en otros oficios.

El proyecto también busca ser autosustentable y no limitar el número de alumnos o la capacidad de trabajo a la cantidad de donaciones recibidas. Por eso, el aspecto comercial mereció el mismo esfuerzo y dedicación. "Hoy tenemos unos 35 chicos. Los materiales los proveemos nosotros y cubrimos un 70% con lo que vendemos. Por eso es tan importante para nosotros desarrollar los canales de comercialización, porque además es una manera de que los alumnos vean que si lo que hacen sale bien, podrán progresar económicamente, tener una casa, armar una familia y dar un cambio a sus vidas", enfatiza Josefina.

La gama de productos de Los Naranjos es variada. Desarrollaron una página web que les dio gran visibilidad, a la que luego incorporaron un catálogo y la venta online. También participan en ferias, hacen regalos empresarios a pedido y venden al público en dos depósitos. Además, durante este año integraron la Guía de Proveedores Sustentables de Banco Galicia."Lo comercial es importante para sostener y hacer crecer lo social –asegura- , por ese motivo nos hemos esforzado en que todo el proceso de nuestras piezas (la creación, la producción y la comercialización) sean excelentes y que tengan gran aceptación en el público".

Los Naranjos quiere seguir creciendo y para eso busca sumar voluntarios que ayuden a vender en los depósitos, acompañen a los alumnos, realicen entregas y otras tareas. "Queremos aprovechar nuestro conocimiento, nuestro talento y la generosidad de tanta gente para multiplicar por tres, por cuatro o por cinco esta realidad. A eso estamos dedicados ahora, con el mismo fervor, ilusión y energía que el primer día", cierra con entusiasmo.

Para conocer otros emprendimientos sustentables, podés consultar la Guía de Proveedores Sustentables de Banco Galicia ingresando aqui.

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