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28 de octubre 2013

"Con mi socio fue trabajo a primera vista"

Ni amigos, ni pareja ni compañero de estudios. A los socios fundadores de Almabox, una comunidad online de belleza, los unió el destino y una oportunidad de negocio. ¿Se puede emprender con alguien que recién conocés?
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Priscilla Maciel (50) se define como una "Emprender es una montaña rusa, tiene subidas y bajadas. Y sobre todo, si uno cae, hay que saber volar mientras se está bajando".persona seria, responsable y conservadora. Tiene 25 años de experiencia en el mercado de venta directa y marketing, y pasó, entre otras empresas, por Unilever, Kraft, Natura, Herbalife, Oscar de la Renta y Calvin Klein. Pero a los 49 años decidió seguir su instinto de negocio y lanzarse a emprender un proyecto junto con tres socios catalanes a quienes acababa de conocer. Así empezó, en febrero de 2012, la comunidad online de belleza Almabox.

Un día a Priscilla le llamó la atención un mail, entre los miles que le llegan. Era de la Sociedad Argentina de Marketing, y hablaba de una startup. La idea era implementar en Latinoamérica un modelo que ya existía en otros países: una caja con muestras de cosméticos que las mujeres encargan, prueban, y luego opinan sobre los productos.

Intrigada, mandó su currículum, y unos días más tarde conoció a Ignacio Molins, con quien desarrollaría el proyecto. "Desde el principio supe que iba a andar bien y sentí que éramos equipo a full. En vez de amor a primera vista, fue trabajo a primera vista".

Como la empresa suspendió el proyecto, ellos decidieron hacerlo por su cuenta. Ignacio convocó a un compañero de colegio, Santiago Lorente, y a Rita Almela, la esposa de un conocido, y en dos meses montaron la empresa. "Nos la jugamos, pero sabíamos que éramos profesionales buscando lo mismo", explica Priscilla.

Con una inversión inicial de 20.000 dólares cada uno y con el apoyo de la aceleradora NXTP Labs, desde el principio apuntaron a lo grande: se propusieron ser la comunidad número uno de belleza de Latinoamérica. Y lo lograron.

"Almabox no es solo una caja con cosméticos; esa es la puerta de entrada. Es una comunidad en la que unimos a mujeres que piden consejos y opinan, con expertos de belleza y blogueras, y además tenemos un shopping online en permanente crecimiento. Con Almabox hacemos crecer a las blogueras, acercamos las opiniones de los consumidores a las marcas, escuchamos a las mujeres que googlean antes de hacer una compra y los derivamos a nuestros especialistas de belleza", enfatiza la emprendedora.

En octubre de 2012, llevaron su negocio a México y, en febrero de este año, a Colombia. Con una presencia fuerte en los tres países, una facturación de 500.000 dólares en 2012 (y proyecciones de duplicarla en 2013) y un modelo de negocio basado en suscripción y e-commerce, están pensando desembarcar en otros países.

A Priscilla no le gusta la palabra "fracaso"; para ella son errores, aprendizajes o cambios, pero nunca fracasos. Y aunque siempre pensaron que tendrían éxito, tuvieron- y tienen- varios obstáculos. Uno de los principales es la traba a las importaciones. "Si un producto queda en la aduana, no pasa. Y cuando esto sucede, chau, a buscar otro producto. No hay tiempo y hay que tomar decisiones rápidas. Ser argentina y haber atravesado crisis ayuda a actuar en un mundo inestable. Forma parte de mi cultura".

En 3 preguntas

  • ¿Porqué se llama Almabox? Porque le ponemos alma a tu compra. La belleza no está solo en el producto en sí; hablamos de una belleza interior y de un vínculo emocional en el proceso de compra. Ayudamos y damos consejos sobre cómo vestirse, cómo peinarse o cómo arreglarse para un casamiento.
  • ¿Qué les aportó participar de un programa para emprendedores? Le abre un mundo de apoyo al emprendedor porque te permite conocer a inversores y a otros emprendedores; te pone en contacto con ideas y te permite ver mucha garra y lucha. Me di cuenta de que los inversores no ponen plata solo en la idea, sino que miran mucho el equipo, la energía y su capacidad para llevar a cabo una empresa.
  • ¿Qué se necesita para ser emprendedor? Nacés con la personalidad de emprendedora, de pensar opciones, resolver situaciones y superar obstáculos. Y después tenés que lanzarte, animarte y hacerlo. Hay que tener la capacidad de cambiar el rumbo si algo no funciona, y ser flexible para el cambio si te das cuenta de que estas fallando. Llevar a cabo una empresa implica focalizarse mucho y no asustarse frente a un obstáculo. Es clave detectar una oportunidad y conocer el mercado. Emprender es una montaña rusa, tiene subidas y bajadas. Y sobre todo, si uno cae, hay que saber volar mientras se está bajando.

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