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Emprendimientos con aroma de mujer

Cerrando el mes de la mujer, cuatro historias de mujeres que dejaron su trabajo en relación de dependencia y se animaron a emprender.
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Cuatro mujeres. Cuatro historias. Cuatro empresas."En la crisis uno se las ingenia para salir adelante", dice Gabriela Tajes.En rubros diferentes y por distintas razones, cada una de ellas se animó a soltar amarras y a emprender. A su modo, cada una es muestra del empuje emprendedor que llevan dentro.

Además de compartir el amor por el negocio propio, las cuatro continúan proyectando y delineando el crecimiento de su emprendimiento. Por eso, apostaron por capacitarse y participar de la última edición del programa Del Emprendimiento a la Pyme que desarrolla Banco Galicia en todo el país.

Toque casero

Cuando supo que estaba embarazada, algo comenzó a cambiar. Gabriela Tajes decidió, en ese año 2001, que quería cuidar y pasar el mayor tiempo posible con su futura hija. Lo habló con su marido y decidieron que ella renunciara a su trabajo en relación de dependencia para comenzar juntos su emprendimiento. La idea: una panadería, "pero distinta",según Tajes. Así surgió Como en Casa.

Sin imaginar todo lo que sucedería en el 2001, se embarcaron en el negocio. Vendieron el auto y con dinero extra comenzaron a concretar su sueño. "No teníamos ni idea del rubro. Mi marido iba a trabajar a la madrugada a una panadería en Belgrano para aprender, era como un intercambio: ellos le enseñaban y él los ayudaba con el trabajo". La inauguración la realizaron el 8 de diciembre: "Teníamos 25 años, dormíamos pocas horas, la materia prima cambiaba de precio de la noche a la mañana, una locura", recuerda Tajes. Pero, a pesar de las adversidades con las que se enfrentaban, no bajaron los brazos. "En la crisis uno se las ingenia para salir adelante", sostiene.

"Como en casa conserva el sabor y la elaboración casera conjugado con una buena atención", revela Tajes.Hace tres años, logró alquilar un local en donde funciona la panadería completa y donde tienen todos los elementos necesarios para la fabricación. De esta manera, abrieron una sucursal del primer local donde comenzaron a trabajar. Además, en 2013, desarrollaron el servicio de catering para eventos y fiestas.

De estrellas y saberes

Patricia Juárez trabajaba en Recursos Humanos de un hipermercado, trabajo que le demandaba viajar constantemente. "Hacía trekking, buceo de profundidad, actividades que me permitieran estar en contacto con la naturaleza", cuenta Juárez. Pero también tenía una costumbre: al volver a Buenos Aires, le pedía al remis que la dejara en el Planetario o en el Teatro Colón. "Escuchaba música clásica y miraba las estrellas". Esta costumbre, unido a una experiencia de buceo en San Andrés; Colombia, llevaron a esta emprendedora a crear su negocio propio, Astroturismo.

Astroturismo combina lugares únicos, con vistas privilegiadas del cielo, saberes ancestrales autóctonos y de la filosofía occidental. Es una experiencia en donde el cielo revela el pasado, la propia existencia del ser. Cada viaje es preparado especialmente teniendo en cuenta todo lo necesario para que los pasajeros logren conectarse con el paisaje y con las enseñanzas que los astros encierran. Un viaje donde lo mítico se mezcla con lo real para dar paso a la más fantástica de las aventuras estrelladas.

Poco a poco el emprendimiento fue creciendo: "Necesitaba gente que me pudiera ayudar así que armé una escuela para enseñarle a la gente y muchos de ellos trabajan hoy conmigo". Pero además esta escuela sirve como centro de divulgación del astroturismo.

Proyecta, en un futuro, establecer un hotel con franquicias. "Sería un lugar donde la gente puede obtener una base para luego realizar su propia experiencia con las estrellas", dice Juárez.

Juárez, que desde las góndolas del supermercado alzó la vista al cielo, define al emprendedor como personas originales y atípicas. "Lo importante para emprender es que el sueño tiene que nacer de uno mismo, si es copia o es de otro no funciona".

Tercer tiempo

No todo se trata de arrancar de cero. El aporte femenino puede impulsar y organizar un emprendimiento en marcha. Ese es el caso de Romina Stanislavsky, quien decidió trabajar junto a su novio, Maximiliano, en el negocio que él ya tenía. Ella estudiaba administración de empresas y trabajaba en una petrolera. Él tenía una cancha de fútbol que la alquilaba para eventos deportivos a empresas y organizaciones.

Los conocimientos adquiridos en la facultad junto con las ganas de tener otro proyecto juntos fue lo que los llevó a encarar TdeA Futbol, empresa de organización de eventos deportivos y recreativos para empresas y particulares. "El emprendimiento crecía pero no la estructura; mi novio hacía todo solo y le faltaba ordenarse para crecer", dice Stanislavsky. En ese punto, hizo foco ella. "Yo me encargo de todo lo que tenga que ver con lo administrativo y los proveedores; él lleva adelante la gestión comercial. Dividimos las tareas para poder enfocarnos y seguir creciendo". La aspiración de esta pareja emprendedora es la de poder formalizar el negocio y formar una pyme. "El programa Del Emprendimiento a la Pyme que estoy realizando nos ayuda en el camino de la formalización y al mismo tiempo nos provee una red de contactos con otros emprendedores, compartimos experiencias", finaliza Stanislavsky.

Comercio digital

A veces las oportunidades surgen como respuesta a la necesidad de una organización en particular, como primer paso para un despegue posterior. Así comenzó Bookstore, una librería especializada en libros de gestión y negocios que funciona en el campus de la Escuela de Negocios del IAE en Pilar. Carola Angeliri, junto con una amiga, tomaron la iniciativa del entonces decano de la facultad para dotar a la casa de estudios de una librería especializada y de calidad. Si bien el negocio funciona desde el año 2000, Angeleri recuerda que las editoriales decidieron, en 2007, que no era negocio traer este tipo de libros al país."Tuve que generar mis propios canales para conseguir los libros. Para mí esto fue una oportunidad; vendo libros que no se consiguen en la Argentina".

Pero si trabajar un nicho de mercado tiene sus ventajas, a veces también se pueden presentar ciertas dificultades. "El nombre de la librería está muy unido al IAE, como estoy dentro del campus es difícil que no se me identifique con la Universidad", reconoce Angeleri y agrega: "No supe comunicar bien mi emprendimiento, ese es mi próximo paso para trabajar y todo el tema de venta a las empresas". Pero también está preparando una nueva plataforma de ebook para ofrecer una temática más amplia y variada a un público más general, pero sin perder la esencia del negocio que es el asesoramiento personalizado: "Yo no hago ventas, hago clientes", finaliza Angeleri.


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