Contenido

Los sentimientos salen a la cancha

El mundial habilita a que las emociones se infiltren en la rutina laboral. Sin embargo, nuestros estados de ánimo nos acompañan todo el año. ¿Es posible eso de "dejar los problemas personales en el cajón" mientras estamos en el trabajo?
$.-
El mundial nos invade. El paisaje se tiñó de banderitas blancas y celestes,Los sentimientos, ya sean positivos o negativos, se mueven con nosotros; nuestros estados de ánimos nos acompañan en todas las tareas laborales. las publicidades intentan contagiarnos la emoción por la camiseta y el himno logra ponernos la piel de gallina. La fiebre del mundial pareciera dispersarse como una gripe dentro de nuestras casas y nuestros trabajos para llegar directamente a lo más profundo de nuestro corazón.

Los días en que juega la Selección, hasta la más alta gerencia deja sus obligaciones para dedicarse dos horas (o más) al espectáculo televisivo.En estas situaciones,nos preguntamos dónde queda la lógica empresarial que sostiene que debemos dejar nuestros temas personales fuera del horario laboral. En más de una ocasión,escuché decir que los empleados deben dejar sus problemas en la puerta de la oficina. Resulta difícil. Muy pocos comprenden que cada persona es un individuo que tiene sentimientos y que, muy lejos de ser una máquina, puede depositarlos en un cajón al momento de entrar a su trabajo.

Los sentimientos, ya sean positivos o negativos, se mueven con nosotros; nuestros estados de ánimos nos acompañan en todas las tareas laborales. Mientras que el resto del año las emociones deberían hacerse a un lado, en el mundial, nos persiguen hasta el baño.

Es justo en este preciso momento cuando debemos acompañar esas buenas sensaciones y utilizarlas como factor motivador para alcanzar los objetivos de la compañía. Del mismo modo que un director técnico, debemos ocuparnos de:

  • Utilizar buenas técnicas de motivación
  • Tener en claro los objetivos
  • Ser un estratega de la pelota
  • Tener conocimiento de las fortalezas del equipo y admitir las debilidades
  • No subestimar a los rivales

Y por sobre todo...

  • Conocer nuestro equipo, tanto en lo personal como en lo profesional.

Nadie puede desafectarse de sus problemas personales como si de sacarse el tapado se tratase. Tenemos que ser buenos directores técnicos, estar preparados para formar un equipo sin rivalidades internas, con motivaciones adaptadas al grupo y objetivos claros y bien comunicados.

Como profesionales, debemos preguntarnos: ¿estamos preparados para formar un equipo ganador? ¿Consideramos las afinidades de nuestro equipo? ¿Conocemos las razones que modificaron su desempeño el último tiempo?

Generemos situaciones de gol y celebremos juntos los resultados.

Compartí

0

¿Te resultó útil?

máximo 800 caracteres

2 comentarios
Paula Quiroga · Hace 28 meses

Carlos, Como estas? muy buen planteo. Considero que ambos temas (personal o colectivo) deben ser considerados por los ejecutivos. Los jefes son quienes deben identificar focos de conflictos para luego determinar la mejor solución posible. El principal error de un mal líder es creer que los temas ajenos a la organización no afectan el desempeño personal. Saludos, Paula Quiroga

carlos ferreras · Hace 28 meses

2 temas : 1) como diferenciamos las limitaciones de los conflictos personales de los colectivos. 2) como pensamos la relación de armar y dinamizar un equipo , En el primero es reconocer que el mundial es un tema colectivo, que no permitir participar genera un nuevo conflicto. El individual es el que hay que acompañar, ayuda y solución, y evitar que que lo individual provoque errores de conductas de quien lo sufre o del resto. El colectivo necesita solución colectiva, el individual la solución es personal. El segundo tema es la esencia de la jefatura. Y está bien planteado