Asesores de la pyme

7 tips para elegir a un mentor

7 tips para elegir a un mentor

Contar con un asesor experimentado puede ayudarte a impulsar tu negocio. Repasá las claves para dar con la persona indicada.

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Si sos nuevo en el camino emprendedor o tu pyme está creciendo, un mentor es uno de los asesores de la pyme que más valor puede agregar a tu negocio. Ser dueño de pyme puede resultar una tarea estresante y algo solitaria; así, tener cerca a un empresario experimentado suele ser un factor clave de éxito.

Los siguientes consejos pueden ayudarte a encontrar a la persona indicada para convertirse en mentor de tu emprendimiento:

  1. Explorá entre quienes puedan tener un genuino interés en tu negocio o tu desarrollo. Si el mentor está interesado en tu actividad, tu mercado o tu gente, su compromiso va a ser mayor. Buscá entré contactos laborales, relaciones familiares, especialistas en tu sector o empresarios destacados con los que no compitas. Muchas mujeres emprendedoras, por ejemplo, se involucran activamente en el desarrollo de nuevas generaciones de mujeres empoderadas a través del negocio propio. Algunos empresarios o ejecutivos retirados pueden estar también interesados en no perder el contacto con el mercado y ayudar con su conocimiento a nuevos emprendedores.
  2. Evaluá su experiencia. Revisá el CV y la trayectoria de tus potenciales mentores; pedí referencias si no los conocés personalmente. Tené alguna reunión exploratoria antes de invitarlos a participar. Es importante asegurarse de que puedan –y quieran-- resultar de utilidad para tu negocio. Tené en cuenta que existen también grupos de directores y dueños de empresas, que pueden brindarte parte de la actividad de mentoreo: contactos, acompañamiento, consejos.
  3. Buscá a alguien que complemente tus habilidades y conocimientos. Si venís desde lo técnico puede servirte interactuar con quien tenga una visión más de negocio; si estás instalándote en un nuevo mercado, con alguien que lo conozca a fondo; si tu fuerte son los números, con alguien más holístico. Debatir ideas con quien ve las cosas de otra forma suele resultar más enriquecedor. Un buen mentor debe ser capaz de escucharte, ayudarte a analizar tus opciones y acompañarte en tus propias decisiones. No es un jefe ni un superior, sino un par que debe trabajar con vos y tu equipo para ayudarlos a avanzar, apoyándose en sus consejos, conocimientos o contactos.
  4. Asegurate de que tengan tiempo para dedicar al mentoreo. Si parece la persona ideal pero no va a contestar tus mensajes o va a llegar tarde a todas las reuniones, difícilmente pueda aportar valor. Conversá sobre la disponibilidad de tiempo para organizar la forma en que van a trabajar juntos, y si ves que resulta imposible, es el momento de explorar otra opción y preservar la buena relación.
  5. Valorá la capacidad de escucha y de trabajo en equipo. Por más experimentado que sea tu mentor, no estás buscando alguien que te diga qué hacer o que pase el tiempo hablándote de sus logros. Un buen mentor debe ser capaz de escucharte, ayudarte a analizar tus opciones y acompañarte en tus propias decisiones. No es un jefe ni un superior, sino un par que debe trabajar con vos y tu equipo para ayudarlos a avanzar, apoyándose en sus consejos, conocimientos o contactos.
  6. Pedí confidencialidad. Para que la relación sea fructífera, vas a tener que compartir no solo información clave del negocio, sino tus dudas, opiniones personales y otras ideas que no querés que sean públicas. Acordá la confidencialidad de la información que vayan a tratar durante las reuniones o intercambios de mentoreo.
  7. Hablá sobre la retribución. Aclará las expectativas de ambas partes, para evitar conflictos. Por lo general, el apoyo de un mentor suele ser a título gratuito. La idea es que una persona experimentada busca transmitir su conocimiento, contactos y recursos a alguien que está en una etapa más temprana (una relación similar fue vital para ellos, o les hubiera gustado tenerla). Sin embargo, algunos mentores pueden ser también consultores, inversores o proveedores, y esperar algún tipo de retribución por su tiempo o por los resultados futuros del negocio. Si tu emprendimiento crece gracias a su participación, no vas a tener problemas en compartir beneficios y logros.

20 de enero 2020

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