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Ñuke: "Se aprende desde el fracaso"

Ñuke: Se aprende desde el fracaso
Padre e hijo crearon Ñuke, una empresa de estufas y hornos ecológicos. En este video, Marcos Dartiguelongue comparte los obstáculos, desafíos y oportunidades que implicaron emprender.
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Corría el 2004, y el comentario de un amigo fue el puntapié que motivó a Marcos Dartiguelongue: este le contó de una fábrica, que había cerrado y donde quedaba bastante maquinaria, que se podía comprar para invertir en el desarrollo de una metalúrgica. La oportunidad se le había presentado, y tras incorporar a su padre al proyecto, crearon Ñuke: una empresa de calefactores, estufas y hornos ecológicas que emplean leña y energía solar.

Pero los comienzos no fueron fáciles: “Durante un par de años nos fue mal, pero fue como empezamos. Después de unos años surgió un requerimiento de INTI Patagonia de desarrollar una estufa que fuera cocina y horno con doble combustión; la diseñamos y dio muy buen resultado, y ese fue el arranque de Ñuke”, compartió Jorge Dartiguelongue, cofundador, en el primer Encuentro Buenos Negocios 2019, que se realizó en zona oeste.

Hoy la empresa cuenta con 4 galpones que suman 3500 m2, una producción anual de 6500 artículos, 200 representantes en la Argentina, y desde el año pasado exportan a Bolivia, Paraguay y Estados Unidos.

Te acercamos algunas de las claves de su historia emprendedora que compartieron en el video y en la charla del encuentro Buenos Negocios:

  • Actitud para empezar: “A los 62 años mi hijo vino y me dijo ¨Viejo, quiero hacer algo con vos¨, y arrancamos. Alquilamos un taller con algunas maquinarias y arrancamos como pudimos, sin saber, poniendo actitud y espíritu”.
  • Encontrar una necesidad: “Un día descubrirnos una necesidad en la Patagonia: los mapuches se enfermaban por el humo cuando prendían un fuego. Por eso diseñamos junto al INTI una cocina-estufa y le pusimos Ñuke, porque en mapuche ñuke significa madre, por el calor y la fecundidad”.
  • Trabajar en familia: “Trabajar con mi papá es un orgullo, siempre tuve mucha admiración por él, y la verdad que en todos estos años aprendí mucho, tenemos una relación fantástica. Nos sorprende día a día que siempre tenemos un proyecto nuevo, y cosas muy interesantes para desarrollar en el futuro”, compartió Marcos Dartiguelongue. “La verdad que es un desafío hermoso. Yo soy un agradecido de la vida de poder trabajar con él”.
  • Tener un propósito: “Estamos marcados por la parte que nos interesa: que lo que hacemos le sea realmente útil a la gente”.
  • Incorporar los fracasos: “Se aprende desde el fracaso, hay que cuestionarse continuamente para mejorar”, explicó Jorgue Dartiguelongue, “nuestra historia está llena de fracasos, pero fracasamos tantas veces que también tuvimos éxitos”. “Se aprende desde el fracaso, hay que cuestionarse continuamente para mejorar”
  • Foco en el cliente: “El cliente es verdaderamente el que manda. La verdad que nosotros lo primero que hacemos es agradecerle el cliente, porque te señala y te enseña. Cuando te señala algo, es que tenemos algo que mejorar. Con respecto a la calidad, hay que tener obstinado rigor para poder crecer”.
  • Emprender en tiempos de crisis: “En momentos de crisis tenemos que transitar lo que nos toca. Pensar nosotros qué hacemos. Tenemos que trabajar con todo, sabiendo que nos espera un desierto y hay que atravesarlo. Tenemos que pensar qué tiene que poner cada uno. Todos nos necesitamos y todos vamos a salir con vocación de trabajo”.
  • La pasión como motor: “Hay que estar enamorado de lo que uno hace. Hay que estar apasionado. Yo veo como entra la chapa, se corta, se pule, se suelda, se pinta y después va a parar a un lugar donde va a dar calor a una familia”.

01 de julio 2019

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