Emprender

Autoempleo versus empresa: 6 diferencias

Autoempleo versus empresa: 6 diferencias
¿Cuáles son las principales diferencias entre generar autoempleo y crear una empresa con vocación de crecimiento?
$.-

No es lo mismo llevar adelante un pequeño negocio que busca ante todo generar empleo para sus dueños, que un negocio que, aunque también pequeño, pretende crecer para convertirse en una empresa con todas las letras. ¿Cuáles son las principales diferencias entre generar autoempleo y crear una empresa con vocación de crecimiento?

  • ¿Autoempleo por necesidad, negocios por oportunidad? La distinción más clásica entre los expertos suele poner al autoempleo del lado de la necesidad (“tuve que salir a emprender”) y a las empresas con potencial de crecimiento como el ejemplo de perseguir una oportunidad (“dejé mi carrera corporativa porque vi el negocio”). Sin embargo, en la práctica no es tan sencillo diferenciar estos conceptos: para que el autoempleo sea sostenible debe responder a una oportunidad, y la mayoría de las empresas creadas por emprendedores les generan algún tipo de dedicación personal e ingresos por su trabajo.
  • Autoempleo= baja inversión inicial y capital de trabajo. Cuando se busca una salida laboral alternativa suelen faltar los recursos para invertir o esperar a que el negocio madure. Por esta razón, los negocios con foco en el autoempleo suelen tener baja inversión inicial y poco capital de trabajo (algunas herramientas de trabajo, insumos, inscripciones, mínimo marketing). Ejemplos de autoempleo son los artesanos, los vendedores de viandas, los plomeros, los electricistas, los peluqueros, los que ofrecen arreglos del hogar, las ventas por internet, los trabajos desde el hogar, la venta directa, los revendedores, los cuidadores de niños y ancianos, entre otros microemprendedores y cuentapropistas. Estas actividades también pueden hacerse a mayores escalas (por ejemplo, una cadena de peluquerías o una red de servicios a domicilio). Algunas franquicias low cost aparecieron recientemente como una opción de autoempleo con algo de acompañamiento y orientación.

Para que el autoempleo sea sostenible debe responder a una oportunidad. A su vez, la mayoría de las empresas creadas por emprendedores les implican algún tipo de dedicación personal e ingresos por su trabajo.

  • Para el autoempleado no hay largo plazo. Todas las empresas buscan rentabilidad, pero quien se genera su empleo necesita ingresos ya! En este aspecto, tal vez, la mayor diferencia está en que en el autoempleo se priorizan los ingresos de corto plazo, mientras que en las empresas se puede apostar por plazos más extensos, con emprendedores que resignan ingresos por meses o años como parte de la inversión inicial del negocio.
  • Objetivos: ¿dinero ya o valor futuro? Tanto la definición del negocio como su operación diaria están atravesadas por los distintos enfoques. Mientras que un autoempleado suele priorizar sus ingresos, un emprendedor a más largo plazo puede darle mayor importancia a mejorar sus instalaciones, posicionarse en el mercado, conseguir apoyo de inversores o perfeccionar su producto. Un microemprendedor no puede resignar ninguna venta ni sumarse a proyectos voluntarios, mientras que un empresario con una visión más amplia puede aceptar proyectos poco rentables o decir no a clientes que no lo ayuden a crecer por el camino buscado.
  • El autoempleo tiene poca formalidad. Por lo general, esta visión más cortoplacista del que busca el autoempleo lleva a una mayor informalidad. Menos facturación en blanco, menor pago de impuestos, contrataciones en negro y otras formas de reducir costos inmediatos, pueden resultar en altos riesgos para el futuro. Incluso a nivel personal, muchos emprendedores no formalizan sus propios ingresos y pueden afectar su retiro. Las ventajas del monotributo para este tipo de actividades lleva a que no resulte tan complejo alcanzar cierto grado de formalidad.
  • Del autoempleo no pueden esperarse empresas con alto crecimiento. La visión cortoplacista, la búsqueda de la oportunidad inmediata y la informalidad, la falta de estructura, entre otros aspectos, suelen reducir el potencial de expansión. Las situaciones de autoempleo tienden a ser salidas temporarias a situaciones personales o del contexto que dificultan conseguir un empleo formal, mientras que las empresas que tienen un potencial y una vocación para crecer y expandirse surgen de visiones más amplias sustentadas con más capital.

08 de noviembre 2019

¿Te resultó útil?

máximo 800 caracteres