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Gihon: la pyme familiar que exporta a 100 países

Gihon: la pyme familiar que exporta a 100 países
Alberto Chevalier es el director de Laboratorios Gihon, único productor de conservantes de vacunas en el mundo. En este video, comparte las claves de emprender en familia, la importancia de tener una visión clara y el impulso de la pasión.
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“Cuando teníamos siete u ocho años mi papá nos llevaba al laboratorio. Entrábamos en ese mundo, casi de laboratorio de un alquimista”, recordó Alberto Chevalier en la última edición de Encuentro Buenos Negocios, que tuvo lugar en Mar del Plata. El fundador de Laboratorios Gihon se remontó a sus primeros pasos en el mundo de la ciencia, que años después impulsaron a los Chevalier a emprender en familia.

“Con mi hermano Ricardo heredamos ese espíritu emprendedor de mi padre”, compartió Chevalier. Aunque no sin obstáculos, el sueño de crear algo junto a su padre se materializó en 1990, cuando renunciaron a sus trabajos y fundaron Gihon. Poco después, la estafa de un supuesto inversor marcó un hito en la historia del laboratorio que, enfocado en sus fortalezas, logró salir adelante.

Su perseverancia y visión para la empresa dieron frutos. Tras varios meses sin tener ventas, un día llegó un fax de Alemania con una propuesta para vender su producto: ese voto de confianza forjó la relación con su actual distribuidor. Hoy Gihon exporta a más de 100 países y trabaja en el desarrollo de un plan de vacunación global con Bill Gates.

Te acercamos algunas de las claves de su historia emprendedora que compartió en el video y en la charla del Encuentro Buenos Negocios:

  • La pasión como motor: “Hay que ponerle pasión. Si uno tiene pasión, tiene todo lo demás. La pasión es lo primero que tenemos que tener para hacer algo”.
  • Encontrar el éxito en el propósito: “Llegamos a una molécula que tiene un uso en la sociedad. Eso me emociona. Como vivimos todos de emociones, es lo que nos llena realmente. Eso es el éxito: para mí el éxito no es el dinero, es hacer lo que uno quiere hacer”.
  • Se aprende en el camino: “Al principio no sabíamos nada de comercio exterior, ni de precios, ni de costos, ni de modelos de negocio, pero lo aprendimos igual".
  • Tener una visión clara: “Fundamos la empresa, pero no teníamos clientes, no teníamos ventas. Pero sabíamos muy bien lo que queríamos hacer. Queríamos hacer productos de alto valor agregado, de bajo volumen, de una muy alta calidad y que sean exportables. Eso lo tuvimos claro desde el comienzo”.
  • Salir adelante fortalecidos: “Uno de los hitos viene de una mala experiencia que nosotros tuvimos. Nosotros no sabíamos nada de comercialización ni de mercado, pero se ve que alguien sí sabía que nuestro producto era muy demandado en el mundo. Y ofreció poner plata en la empresa, y esa empresa terminó estafándonos. Entonces ahí yo creo que Gihon, basado en la fortaleza de una empresa familiar, arremete para salir adelante”.
  • Crear impacto en la comunidad: “Queremos ser una pyme. Porque una pyme se arraiga y se compromete con su ciudad, y tiene impacto social en su comunidad. Nuestro impacto es en Mar del Plata, porque estamos en Mar del Plata y queremos estarlo”. "Si sienten amor o pasión por algo, no hay nada mejor que vivir de lo que nos gusta, en el lugar que nos gusta”.
  • Perseverar ante los errores: “A los fracasos los llamo intentos fallidos. Si avanzamos, es porque tenemos más aciertos que errores. Tenemos que tener tolerancia a las equivocaciones, no derrumbarnos o deprimirnos. La equivocación es un incentivo para seguir adelante. Es inherente a la condición humana que nos vamos a equivocar. Y el emprendedor tiene esa capacidad de perseverancia”.
  • Invertir en capital humano: “Tengo que invertir en la gente que sabe más que yo e incorporarla a mi equipo. Ese rol hace que nosotros debamos, si queremos seguir adelante y tenemos todavía las fuerzas y las ganas de que nuestra empresa crezca, invertir en investigación, desarrollo y capacitación del personal”.
  • Aprovechar oportunidades: “A veces los momentos se dan, y hay que aprovecharlos, en el sentido emocional. En el sentido de la economía, ningún momento es el ideal para emprender. No existen momentos ideales, al menos no en la Argentina. El punto de encuentro para la creación del laboratorio fue más bien emocional”.
  • Animarse: “Emprendedores: emprendan. Para mí no hay nada peor que alguien que se arrepiente de lo que no hizo. Si quieren hacer algo, háganlo. No se queden con las ganas de lo que quieren hacer. Si sienten amor o pasión por algo, no hay nada mejor que vivir de lo que nos gusta en el lugar que nos gusta”.

21 de julio 2019

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