Franquicias

7 características del modelo de franquicias low cost

7 características del modelo de franquicias low cost

Las franquicias de bajo costo aparecen como un modelo rápido para arrancar o complementar un negocio propio y, sobre todo, como una forma de generar autoempleo. Qué son y cómo funcionan.

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Las franquicias de bajo costo son una tendencia para emprendedores en busca de oportunidades para iniciar un negocio o diversificar uno existente. ¿En qué consisten? ¿Cuáles son sus principales características?

  1. Baja inversión inicial. La mayor distinción para los emprendedores puede verse en la inversión inicial, reducida tanto en infraestructura como en los distintos fees que se pagan a los franquiciantes por adquirir el derecho a utilizar un negocio probado. Desde la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF) explican: “Las franquicias low cost se caracterizan por requerir un costo de inversión bajo, así como también un canon de ingreso menor en comparación con las grandes empresas. Suelen ofrecerse en rubros como gastronomía, –en particular, en panadería y heladería–, servicios, educación, turismo y publicidad. En todos los casos, la inversión total no debe superar el millón de pesos, mientras que en el caso de empresas reconocidas, el inicio puede rondar los dos millones y medio.”
  2. Locales pequeños o incorporación en locales existentes. En comercio, low cost significa también espacios reducidos, que requieren gastos inferiores no solo en alquileres, sino también para la instalación, el montaje y el mantenimiento. En algunos casos, la franquicia puede agregarse en un local ya existente, como un “rincón” (franquicia corner) o servicio adicional para complementar el negocio. Unas pocas pueden funcionar sin un local, como un trabajo desde el hogar o a domicilio.
  3. Costos operativos bajos. A diferencia de las franquicias tradicionales, las propuestas de franquicias low cost tienen menores exigencias que impactan en los costos mensuales. Funcionan con menor cantidad de personal, ofrecen pocos productos o un menú limitado de servicios para facilitar la administración, requieren stocks reducidos y tienen fees mensuales más bajos.
  4. Precios bajos, ofertas y foco en consumidores preocupados por los costos. Como en el caso de las aerolíneas low cost, los costos reducidos de la operación se trasladan a los consumidores en forma de precios más bajos que los competidores, promociones y descuentos varios (códigos, cupones, apps, grupos de afinidad, etc.). A la vez, los servicios y productos son más básicos y se complementan con adicionales a elección de los clientes. La rentabilidad del negocio se logra a través de volumen y eficiencia.A diferencia de las franquicias tradicionales, las propuestas de franquicias low cost tienen menores exigencias que impactan en los costos mensuales.
  5. Foco en el autoempleo. Es habitual encontrar al dueño de la franquicia (o a un familiar directo) en el día a día del negocio. La mayoría de los emprendedores que opta por una franquicia de bajo costo lo hace buscando generar su propio trabajo, por lo que se involucra activamente en la operación y en el control diario del negocio. En algunos casos, incluso, no requieren personal adicional ni horarios fijos.
  6. Modelo en crecimiento. En la Argentina ya hay más de 1000 marcas que ofrecen franquicias low cost, y durante 2018 han generado cerca de 6.000 empleos. Varias de las que más crecieron están en este segmento. Se trata de una tendencia acentuada por la crisis, pero también reforzada por las formas de consumo.
  7. Versiones económicas de propuestas reconocidas. Algunas franquicias low cost están diseñadas así desde su concepción—Kiosco de empanadas y pizzas, Infopan, Rapipago, por ejemplo—, mientras que otras son adaptaciones de marcas reconocidas a la crisis o las nuevas tendencias. Como explican en la AAMF, “en el caso de las cafeterías, marcas tradicionales con historia en el país como Piaccere o Delicity, están girando hacia estos formatos low cost, expresados en la reducción tanto del espacio físico de sus locales –de alrededor de 100 m2 a 60 m2–, personal y mesas –muchas veces sustituidas por barras–, así como también por acotar el menú y en abaratar los precios, acompañados de promociones permanentes.” Café Martínez y Costumbres Argentinas son otras de las empresas reconocidas que está adaptando su modelo de franquicias para generar una opción low cost, complementaria a sus locales actuales.

13 de agosto 2019

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