Mujer emprendedora

Finanzas personales para mujeres emprendedoras: 7 claves

Finanzas personales para mujeres emprendedoras: 7 claves
El dinero ha sido por siglos un "tema de hombres". Si dirigís o sos parte de una empresa, es un tema tuyo también.
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En una situación de equidad entre hombres y mujeres, no tendría sentido hablar de “finanzas personales para mujeres”. Sin embargo, la realidad desigual lleva a que ciertos temas deban ser reforzados en la educación financiera de la mayoría de las mujeres:

  • El dinero es tema de mujeres (más si son emprendedoras). Durante siglos los hombres han estado bajo el mandato de sostener el hogar y, por lo tanto, han recibido mucha más educación financiera que las mujeres (a quienes, muchas veces, aún se las mantiene alejadas de los temas económicos). Generar ingresos, gestionar presupuestos, manejar fondos y otros aspectos financieros son claves para mujeres, y más todavía si son emprendedoras. Capacitate si no te sentís bien preparada, y buscá socios o asesores para acompañarte. No es necesario ser experta en finanzas para llevar adelante un negocio, pero sí tener los temas de dinero bajo control.
  • Alistate para superar barreras extra. Si bien el manejo eficiente del dinero deberían ser un objetivo tanto de hombres como de mujeres, nosotras enfrentamos barreras adicionales. Además de la falta de educación financiera, nos resulta más difícil acceder a puestos mejor remunerados, obtener préstamos e inversiones para emprendimientos o negociar mejores salarios o ingresos. Se trata de barreras culturales impuestas por un contexto masculino que, si bien comienzan a visibilizarse y a atacarse, obstaculizan el camino de la mujer emprendedora. ¡No te achiques y buscá la forma de superarlas!
  • Gestioná el trabajo no remunerado. Las mujeres suelen estar a cargo de más tareas en la casa y en la familia, con un costo de oportunidad para el desarrollo laboral. Tener presente este aspecto y administrarlo con criterio no significa descuidar lo personal, sino crear nuevos modelos (por ej. nuevas formas de distribuir el trabajo en la pareja o en el hogar), para apuntar a una vida más equilibrada.No es necesario ser experta en finanzas para llevar adelante un negocio, pero sí tener los temas de dinero bajo control.
  • Hacé valer tu participación en la empresa familiar. El rol tradicional de cuidado y aporte altruista a la familia suele extenderse a las empresas o negocios familiares. En casos extremos, con trabajo no remunerado, pero también con sobrecarga laboral, subempleo o poca valoración del trabajo de “hermanas, esposas e hijas”. Si estás en un emprendimiento familiar, tené en claro cómo funcionan tus roles (y tus ingresos), como dueña, accionista, gerente o trabajadora. Si la equidad queda por escrito en un protocolo familiar, mejor.
  • Cuentas claras en la pareja. El dinero y el amor suelen entremezclarse no siempre de la mejor forma para las mujeres. Separaciones, divorcios y viudez son situaciones críticas en la vida de muchas mujeres, a las que se suma la incertidumbre económica, cuando no se han tomado decisiones en conjunto y con información transparente. Aun sin llegar a estas crisis, trabajar en pareja o que alguno de ambos lleve adelante un negocios propio suele ser complicado. Si estás en pareja es importante que conversen con sinceridad acerca de temas económicos, tomen las decisiones entre los dos, separen el negocio de las cuentas personales y revisen regularmente el estado de situación. ¡No va más la mujer que desconoce su propia situación patrimonial!
  • Legales que reflejen la realidad. Tanto en la pareja como en la empresa familiar o emprendimientos con pareja, amigos o con otros socios, es vital la formalización adecuada y precisa. Pueden ahorrarse unos pesos en el corto plazo por poner algún bien a nombre de otro, esconderlo tras una sociedad, o no declarar ciertos ingresos, pero esto suele volverse en contra de las mujeres ante un momento crítico. Asegurate de que los contratos registren los aportes, roles y obligaciones acordados y evitá la informalidad para, además, asegurarte un futuro retiro.
  • Apuntá a la independencia económica. Ponete como objetivo tu autonomía y tu capacidad para vivir sin depender de otros también en el futuro. ¿Cómo? Ahorrando y generando inversiones que te permitan mantener tu nivel de vida sin importar tu situación de pareja o el desarrollo del negocio. Monitoreá tus finanzas personales y optimizá con regularidad sus distintos rubros: ingresos, gastos, patrimonio, deudas. Ocupándote con tiempo del dinero podés evitarte preocupaciones y momentos críticos.

05 de marzo 2019

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